No Dejes Tus Deberes A Medio Terminar
Tan delicado e importante es obrar con rectitud, que de no actuar de forma correcta, la persona termina acabando consigo misma, destruyendo lo que con mucho esfuerzo construyó para su propio beneficio. Entonces, dedica tu atención al bien que quieras hacer para que de cada esfuerzo que hagas encuentres el fruto que cada obra buena trae consigo, para ti, y para quienes te rodean.
Dejar el bien hecho a medias es comprometer oportunidades que no sabemos si se podrán nuevamente presentar. La siguiente historia nos ayuda a todos a mejorar la dedicación a lo que hacemos para el bien personal y de los demás.
El cazador distraído (1)
«Roberto era un joven cazador lleno de entusiasmo. Un día salió al campo y, después de muchas horas de esfuerzo, logró cazar un hermoso venado. Regresó a casa satisfecho, pensando en el alimento que proporcionaría a su familia.
Al llegar, sabía que debía despiezar la carne y conservarla cuanto antes para que no se dañara. Sin embargo, decidió descansar un momento. Luego pensó: “Lo haré más tarde”. Más tarde se entretuvo con el teléfono, después con la televisión, y fue dejando pasar el tiempo.
Cuando finalmente quiso encargarse del venado, ya era demasiado tarde. La carne se había echado a perder por no haberla procesado y conservado a tiempo. Todo el esfuerzo de la jornada quedó desperdiciado por haber dejado sin terminar la última tarea, precisamente la más importante.
Aquel día Roberto comprendió que no basta con comenzar bien las cosas; también hay que terminarlas. Desde entonces procuró no permitir que la pereza le robara el fruto de su esfuerzo».
Para compartir:
1.- ¿Cuáles son algunas oportunidades que hemos dejado pasar debido a la falta de acción, y qué aprendimos de esas experiencias?
2.- ¿Cómo podemos motivarnos a llevar a cabo los últimos pasos en nuestros proyectos o responsabilidades?
Elaborado por:
P. Héctor Pernía, mfc
Fuente:
(1) Asistente de Hospitalitos de la Fe, Felipe IA. (2026). Cuento: “El cazador distraído”. Hospitalitos de la Fe.