
A continuación, presentamos evidencias históricas que confirman la doctrina del Primado de Pedro en los primeros siglos de la cristiandad:
a. Carta de San Clemente Romano a los Corintios (Año 95 d.C.) (1)
En el siglo I, la comunidad de Corinto acudió a Roma para que el Papa Clemente (cuarto sucesor de Pedro) interviniera en un conflicto interno. A través de una carta enviada mediante representantes autorizados, el problema se solucionó. Llama poderosamente la atención que, en lugar de solicitar la intervención del Apóstol Juan —quien se encontraba vivo y mucho más cerca, en Éfeso—, acudieron al Obispo de Roma.
Esto demuestra que, desde una fecha tan temprana, el Obispo de Roma ya ejercía autoridad jurisdiccional sobre otras iglesias. La sucesión ininterrumpida de 266 papas, desde San Pedro hasta el actual Papa Francisco, confirma el eslabón directo del ministerio petrino establecido por Cristo en Mt 16, 17-19.
b. Cartas de San Ignacio de Antioquía (c. 110 d.C.) (2)
“San Ignacio se refiere al Obispo de Roma con gran reverencia y lo considera como el «principal» y «firme» pilar de la comunidad. En sus cartas enfatiza que todos los creyentes deben unirse alrededor del obispo.” (Carta a los Corintios) Escribió en una de sus cartas: “Donde esté el obispo, allí esté la multitud”. (Carta a los Esmirnas)
c. San Ireneo (cf. 180 d. C) (3)
«La Iglesia Católica está donde está Pedro».
Para compartir:
1.- ¿Cuáles son las implicaciones de que la comunidad cristiana de Corinto haya buscado la intervención del Papa Clemente y no del apóstol Juan en su conflicto?
2.- ¿Qué enseñanzas podemos extraer de las cartas de San Ignacio sobre la importancia de la unidad en torno a la figura del obispo?
Elaborada por:
Pbro. Héctor Pernía, mfc
Fuente:
(1) Cf. Clemente de Roma, “Carta a los Corintios” en «www.clie.es», <http://escrituras.tripod.com/Textos/EpClemente1. htm>, (Ingreso: 27-07-2015).
(2) Ignacio de Antioquía. (2001). Las cartas de San Ignacio de Antioquía. Ediciones Paulinas.
(3) Ireneo de Lyon. (2007). Contra las Herejías, Libro II, capítulo 3. Ediciones Trotta.