Oraciones Que Ayudan Para La Sanación Espiritual
Todas las oraciones ayudan y no hay ninguna más fuerte que otra. La eficacia de la oración depende enteramente de la fe y de la confianza en Dios de quien ora; cualquier súplica es poderosa por esa búsqueda sincera del Creador.
Pero, en concreto, una de las mejores herramientas —por hablarlo así— es el Santo Rosario, sin duda. Es lo más a la mano que tenemos para combatir de una manera eficaz y fuerte los ataques del demonio. Por supuesto, ayudan muchísimo las devociones y novenas a los santos para contrarrestar el asedio enemigo, así como las devociones al Sagrado Corazón de Jesús, la Divina Misericordia, la Sangre de Cristo y al Espíritu Santo. La intercesión de San Miguel Arcángel es también sumamente útil. Sin embargo, en el fondo, ninguna de estas oraciones tiene eficacia si no hay fe y si no se vive en la gracia de Dios. Mucha gente reza, pero vive en pecado, ofendiendo continuamente al Señor; sus plegarias carecen de validez porque le están pidiendo ayuda al mismo que están ofendiendo. O se le ofende o se le ama. No puedes estar haciendo las dos cosas: pidiendo la bendición de Dios por un lado y pecando conscientemente por el otro.
Cuando se reza el Rosario en los exorcismos, el demonio, que está en el cuerpo de la persona posesa, tiende a agarrarse de la cabeza como señal del profundo tormento que experimenta. Ellos suelen gritar con desespero: «»¡No! ¡No recen! ¡Cállense! ¡Me queman!»».
El enemigo manifiesta siempre esa violenta reacción cuando rezamos el Santo Rosario, las Avemarías o cuando se entona un cántico de alabanza; son atormentados constantemente por el poder de Dios en la oración de la Iglesia.
Para compartir:
1.- ¿Cuál es la importancia de la fe y la confianza en Dios al momento de realizar oraciones para la sanación espiritual, y cómo afecta esto la eficacia de cualquier oración?
2.- ¿Qué oraciones y devociones se consideran particularmente efectivas para contrarrestar la influencia demoníaca, y cómo se manifiestan estas en la vida espiritual de los fieles?
Elaborado por:
P. Domingo Pernía
