
«Los católicos afirman que fueron los protestantes quienes quitaron libros, mientras que los protestantes aseguran que los católicos los añadieron. ¿Quién tiene la razón?
Para entender si un pantalón corto es así desde su creación o si antes era más largo y ahora le falta una parte, es necesario averiguar cómo era exactamente ese pantalón cuando fue hecho, si era largo o corto.
Hoy descubriremos quién ha sido fiel en custodiar y difundir a lo largo de la historia la Biblia auténtica y completa.
El protestantismo carece de autoridad y garantía para determinar cuál es realmente el canon bíblico completo, ya que su historia comienza con Martín Lutero en 1521. La Iglesia Católica, que ya existía cuando la primera Biblia nació, posee la autoridad y conocimiento necesarios. Para poder hablar sobre el origen de la Biblia, el protestantismo debe recurrir a la historia y autoridad de la Iglesia Católica.
La Iglesia Católica nunca ha quitado ni añadido libros a la Biblia. Por el contrario, fue ella la “madre” que dio a luz la Sagrada Escritura al mundo con 73 libros: 46 del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo Testamento.
En la historia de la Biblia, los libros han sido eliminados en dos ocasiones: una por una escuela judía en Jamnia (cerca de Jerusalén) a finales del primer siglo, y otra por el protestantismo en el siglo XVI. Los judíos de Jamnia elaboraron una lista que cerraba el canon siglos antes de la venida de Cristo, con la intención de distanciarse del cristianismo, y eliminaron siete libros que Jesucristo y los primeros cristianos reconocieron y utilizaron como inspirados por Dios: Tobías, Judith, Baruc, Sabiduría, Eclesiástico, 1 y 2 de Macabeos.
Tales libros corresponden al canon griego de 46 libros, el más utilizado por los judíos en general en los siglos previos y en la Iglesia naciente, ya que la mayoría de los judíos hablaba griego, mientras que el hebreo solo era hablado por unos pocos, lengua en la que estaban escritos los 39 libros del canon palestinense.
En el año 1520 con Carlostadio, en 1534 con Martín Lutero y en 1540 con Calvino, esos libros fueron eliminados nuevamente de la lista de libros sagrados, sin Concilios y sin mayores consultas, solo con el parecer de esos tres hombres. Aunque no reconocieron esos libros como inspirados por Dios, no los quitaron realmente de la Biblia; simplemente los pasaron como apéndice al final del canon. Así permanecieron hasta 1835, cuando por primera vez, en Estados Unidos, fueron eliminados por completo. ¿Y con qué autoridad? Por cuestiones económicas. Presiones de tipo financiero de una imprenta llevaron a grupos protestantes a quitarlos definitivamente. El que busca, encuentra; y cualquiera que busque encontrará lo mismo que aquí está leyendo.
Hoy, cada uno debe darse cuenta de qué lado se encuentra y, en adelante, de qué lado va a estar: ¿del lado de los judíos que en Jamnia negaron esos libros, y de los protestantes que en los siglos XVI y XIX hicieron lo mismo?, ¿o del lado de la Iglesia Católica que, asistida por inspiración divina, los escribió, los recopiló, los aprobó y los ha custodiado íntegramente hasta el día de hoy?»
Para compartir:
1.- ¿Qué acontecimientos históricos llevaron a la eliminación de los libros deuterocanónicos del canon por los judíos y después por los protestantes?
2.- Según el texto, ¿cómo se establece la autoridad de la Iglesia Católica en la custodia y difusión de la Sagrada Escritura a lo largo de la historia?
Elaborado por:
P. Héctor Pernía, mfc