
En el patio del Oratorio San Juan Bosco colocaba en todas partes un letrero que decía: “Dios te ve”. De esa manera educaba a los niños y jóvenes a ser conscientes de la mirada de Dios que es omnipresente. La perfección en el bien obrar consiste en hacer el bien, excelentemente bien, aun cuando ni siquiera Dios nos esté mirando.
Aunque ese es el deber ser y se nos olvida fácilmente lo que hemos aprendido, a continuación una aleccionadora historia que a todos nos ayude a ser más solícitos y constantes en la responsabilidad de hacer bien todos nuestros deberes:
El Pintor de las Sombras (1)
«Don Filemón aceptó pintar la cerca compartida con su vecino, pero como este estaba de viaje, decidió ahorrar esfuerzos. «¿Para qué pintar este lado de la cerca si aquí no hay nadie que la vea pintada? Solo pintaré lo que se ve desde la calle; la parte que da al callejón la dejaré así, total, nadie mira ahí», decía mientras daba brochazos flojos y silbaba despreocupado.
Sin embargo, al terminar, se sintió inquieto. Entró a su casa y tropezó con su Biblia abierta, donde leyó: «Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres» (Col 3, 23).
Filemón sintió que el «Gran Vecino» del cielo sí lo había visto. Imaginó a Dios inspeccionando el callejón descuidado. Avergonzado, volvió afuera bajo un sol ardiente y pintó cada rincón con la precisión de un artista. Entendió que convivir con integridad significa trabajar con excelencia, no para que el vecino le diera las gracias, sino porque su labor era una ofrenda sagrada. Cuando el vecino regresó, no solo vio una cerca pintada, sino la huella de un hombre que amaba a Dios en los detalles más pequeños».
El hacer las cosas bien sin que nadie nos esté mirando es intrínseco de nuestro origen. Dios nos creó a su imagen y semejanza, para que continuemos la obra de la creación así como Él la comenzó. Todo lo hizo bien, y nadie lo vio mientras lo hizo; para que hagamos las cosas como Él: por amor.
Para compartir:
1.- ¿Cómo cambiaría la calidad de mi trabajo o de mi trato con los demás si recordara que Dios es el testigo constante de mis acciones, incluso cuando nadie más me observa?
2.- ¿Suelo esforzarme solo cuando espero reconocimiento humano, o busco la excelencia como un acto de adoración personal al Señor?
Elaborado por:
P. Héctor Pernía, mfc
Fuente:
(1) Gemini 3 Flash. (2026). El Pintor de las Sombras: Una lección sobre la integridad y la excelencia en el deber [Modelo de lenguaje de inteligencia artificial]. Google AI. https://gemini.google.com/