Cuidados A Tener Para Superar Esta Debilidad (Parte II)
El mismo hecho de depositar el valor y la importancia de su vida en los objetos, revela, entre otras, dos fundamentales carencias, por donde se le ha de canalizar su ayuda de sanación: carencias afectivas y, la principal, la carencia de Dios.
Ahora, presta atención a la santa advertencia que hace el Apóstol en su carta a los gálatas, donde dice:
«Hermanos, si alguien cae en alguna falta, ustedes, los espirituales, corríjanlo con espíritu de bondad. Piensa en ti mismo, porque tú también puedes ser tentado. Lleven las cargas unos de otros, y así cumplirán la ley de Cristo»(Gal 6, 1-2).
Tenga, entonces, sumo cuidado en no señalar ni juzgar a quienes andan aferrados a las cosas materiales pues la sombra de esa misma tentación también puede estar rondando o estar ya incubada en tu alma.
Decía san Gregorio de Nisa:
«”Que la abundancia no posea demasiado y que la indigencia no carezca de nada” (2Cor 8, 15; Ex 16, 18), “pero, eliminando lo que sobrepasa la medida en uno y otro sentido, tendremos cuidado de añadir lo que falta, y nos guardaremos con igual celo de lo que vuelve al cuerpo inutilizable en uno y otro caso, sin empujar a nuestra carne, por un bienestar excesivo, a la indisciplina y a la indocilidad, y sin volverla tampoco, por un agobio desmedida, enfermiza, floja y sin fuerzas para el servicio que debe rendir”». (1)
Para compartir:
1.- ¿De qué manera la advertencia del Apóstol Pablo sobre la tentación puede aplicarse a nuestra vida cotidiana y relaciones con los demás?
2.- ¿Cómo podemos incorporar la perspectiva de san Gregorio de Nisa en nuestras decisiones diarias en relación con el consumo y el bienestar personal?
Elaborada por:
P. Héctor Pernía, mfc
Fuente:
(1) LARCHET, Jean Claude; Terapéutica de la Enfermedades Espirituales; Ediciones Sígueme (versión digital en PDF); 2ª ed; Salamanca, 2016; Pág. 492.