
El Nombre Correcto de Dios no es «Jehová», siendo «Yahvé» la forma más adecuada y cercana a la pronunciación original del tetragrámaton «YHWH».
¿Cómo saber quién tiene la razón?
Esta disyuntiva es válida y útil para esclarecer qué lado está correcto: aquellos que defienden el uso del nombre «Jehová» como el verdadero nombre de Dios, o quienes se resisten a usarlo, argumentando que este nombre proviene de un error.
El Camino a la Verdad
¿Cuál sería el camino más seguro para saber el nombre verdadero de alguien que vivió hace 500, 1000 o 1900 años? ¿Preguntarle a quienes viven hoy o a quienes vivieron en esos siglos? Por supuesto, la información más confiable proviene de quienes estuvieron presentes en aquella época. En el caso del nombre divino, no podemos buscar contemporáneos de Dios, ya que Él es eterno y no tiene origen. Sin embargo, podemos aplicar este razonamiento: ¿deberíamos preguntarle a nuestros contemporáneos sobre el verdadero nombre de Dios, o investigar el testimonio de aquellos que recibieron primero de Dios su nombre y lo usaron para invocarlo?
Comparación de Fuentes
Se presentan dos parámetros de comparación: los grupos protestantes, con una historia de fundación reciente, de apenas décadas, o de uno, dos o tres siglos; y la Iglesia Católica, que tiene más de 2000 años y ha recibido directamente de Cristo la revelación divina a lo largo de los siglos mediante la Sagrada Escritura, la Tradición y el Magisterio. Es evidente que la Iglesia Católica posee mayor autoridad y credibilidad, ya que existió incluso antes de que la palabra «Jehová» apareciese y fuera utilizada.
Afirmaciones sobre el Nombre de Dios
El otro parámetro es comparar las afirmaciones sobre «Jehová» y el nombre de Dios por parte de aquellos que utilizan ese nombre para invocarlo, con las enseñanzas del pueblo judío, que fue el primer depositario de la revelación del nombre divino (cf. Ex 3, 13-14). Sería poco razonable afirmar que los judíos se equivocaron, y que los grupos protestantes poseen la verdad. Los judíos jamás usaron, ni conocieron el término «Jehová», que se introdujo por primera vez entre los siglos VI y X después de Cristo, en los albores de la Edad Media.
Importancia de la Corrección
Es importante reconocer que, al no ser «Jehová» el nombre correcto de Dios, su uso puede llevar a malentendidos, similar a la utilización inadecuada del nombre de otra persona. Por ello, es positivo y necesario advertir a los fieles sobre el uso incorrecto del nombre de Dios. Promover el conocimiento preciso de la fe es esencial para ayudar a los creyentes a comprender y vivir su relación con Dios de manera auténtica.
Inclinación hacia el Pueblo Judío y la Fe Católica
Finalmente, la inclinación hacia el pueblo judío y la fe católica cobra mayor relevancia al examinar las organizaciones protestantes y el motivo por el cual utilizan el nombre «Jehová»; se encuentra que lo hacen para distanciar y alejar a los miembros de la Iglesia Católica. En esencia, esta palabra se ha utilizado para fomentar la ruptura con la Iglesia en aquellos que logran convencer para unirse a sus sectas.
Para compartir en grupo:
1.- ¿Qué papel juega el conocimiento correcto del nombre de Dios en el fomento de la unidad entre los creyentes de diferentes tradiciones cristianas?
2.- ¿Cómo podemos abordar la enseñanza sobre el nombre de Dios a aquellos en nuestra comunidad que puedan estar confundidos o mal informados?
Elaborada por:
P. Héctor Pernía, mfc
Fuente:
El contenido fue tomado de la «Guía Bíblica Hospitalitos de la Fe” (VI ed.), elaborada por el mismo autor de esta publicación.