¿Qué decirle a quien se sienta ignorado en su familia?
Mientras los miembros de su grupo familiar vivan desunidos y no le brinden el cariño, la comunicación y el apoyo que necesita, en lugar de hundirse en la frustración y la tristeza, debe valorar y asumir esa situación como el cierre de una etapa que ha concluido, y la apertura de una nueva.
Esta vez, debe dirigirse hacia donde esa familia desunida no lo llevó: al corazón de Cristo. Ese lugar que ahora siente oscuro y confuso se convertirá en un espacio de gracia, radiante luz e inesperada bendición; así lo promete el Señor, a través del apóstol Pablo, a quienes lo buscan de corazón, sin importar la situación en la que se encuentren: “Sabemos que Dios dispone todas las cosas para bien de los que lo aman, a quienes él ha escogido y llamado” (Rm 8, 28). Allí encontrará un corazón compasivo.
Le será de gran ayuda descargar y utilizar la “Guía de Auxilio Espiritual”, elaborada por el padre Héctor Pernía. Puedes descargarla utilizando el siguiente enlace:
– Tamaño Carta – PDF: [Descargar](https://drive.google.com/file/d/1IjBUuv4jrQBOgPA4GsOzUB5GzeI4ibUc/view?usp=sharing)
– Formato para Teléfonos – PDF: [Descargar](https://drive.google.com/file/d/1X76R3ZYhV6RvoTo1FGKTqnVbTJk_y0Tx/view?usp=sharing)
Apóyese en las ayudas que se presentan en varios temas de este libro, que pueden responder a su necesidad e interés. Preparar las decisiones necesarias le permitirá dar pasos de transición desde la etapa que desea dejar atrás hacia la nueva vida que está buscando, la cual solo Cristo puede ofrecer. ¡Cristo no está muerto; Él está vivo! Así que, si decides buscarlo, no perderás el viaje.
¿Hay en tu casa alguien que se siente así?
A quienes vivan cerca, especialmente a los miembros de su familia que se entregan a un vicio, compártanles el siguiente mensaje:
¡TERMINEN CON LA INDIFERENCIA!
La indiferencia hace que los hijos y los ancianos piensen que no son amados, que sus vidas no importan, que no hacen falta y que sobran. Esta actitud exige la responsabilidad, el amor y la atención de sus padres. Hay padres, especialmente si se separan, que se encierran en su propio mundo y se desentienden de los hijos que trajeron al mundo Esto, a su vez, lleva a los hijos a aislarse y volverse indiferentes hacia sus padres. Es un ciclo que alguien debe romper mediante el encuentro y el perdón, reconociendo los dones que se han despreciado y el valor del perdón recibido y ofrecido.
Para compartir:
1.- ¿Qué acciones podemos tomar para fomentar una mejor comunicación en nuestras familias? ¿Cómo podemos asegurarnos de que los miembros de nuestra familia se sientan escuchados y apoyados?
2.- La importancia de la oración se menciona como fundamental en momentos de lucha. ¿Cómo puede la práctica de la oración en familia ayudar a fortalecer los lazos y afrontar dificultades juntas?
3.- El texto sugiere la necesidad de romper el ciclo de la indiferencia. ¿Qué estrategias pueden implementarse en el hogar y la comunidad para fortalecer las relaciones y evitar la indiferencia hacia los problemas de los demás?
Elaborada por:
P. Héctor Pernía, mfc
Fuente:
Todo el contenido de la publicación fue tomado de la ‘Guía de Auxilio Espiritual’ (2024) elaborada por el mismo autor de esta publicación.