Apologética en la Liturgia de la Palabra
Lunes, XIX Semana del Tiempo Ordinario. Ciclo C
Lecturas del día: Ez 1, 2-5. 24-28c; Sal 148, 1–2. 11–14; Mt 17, 22–27
Comentario:
Si bien el tema del pago de impuestos al Estado no ocasiona motivo de diferencias entre la Iglesia Católica y el protestantismo, en mucho mejoraría la relación entre católicos y protestantes si cada cristiano, especialmente los católicos, diésemos el mismo ejemplo de humildad que Cristo: “Para no ocasionar escándalo, ve al mar y echa el anzuelo; coge el primer pez que saques, ábrele la boca y encontrarás una moneda; cógela y págales por mí y por ti” (Mt 17, 27). ¿Qué te parece? ¿Acaso Cristo siendo Dios debía pagar impuestos a autoridades inferiores a él? Sin embargo, Él lo hace.
No quisiera detenerme en el tema de los impuestos, porque como dije, no es un asunto de choque doctrinal entre católicos y protestantes. Me quiero centrar es en la actitud humilde de Jesucristo de no aprovecharse de su condición divina para buscar alguna clase de privilegio social ante las autoridades políticas del momento, sino que demuestra ser sencillo, se pone al nivel de la gente más humilde, se hace sentir uno como los demás.
Cuanto bien haría entre los protestantes, que los católicos que desempeñamos algún tipo de liderazgo o servicio pastoral diésemos el mismo ejemplo de Jesucristo. Las muchas actitudes de aburguesamiento, de ostentación y de vida acomodada en muchos católicos, de ponernos por encima de la gente más desfavorecida, en una sociedad donde abundan la humillación y el ventajismo sobre los más pobres, son un fuerte obstáculo que dificulta e impide que muchos hermanos esperados puedan ver en la Iglesia Católica al cuerpo de Cristo, la Iglesia verdadera.
La necesidad del regreso a Casa de tantísimas ovejas que se separaron de la Iglesia Católica exige y clama por la conversión de todos los católicos que ocupamos responsabilidades de pastoreo y gobierno, tanto pastoral como social. Un solo árbol no hace montaña. Damos gracias a Dios por el ejemplo de humildad que nos da continuamente el Papa Francisco, pero él sólo no podrá llenar la montaña de tantos árboles que hacen falta para dar sombra y frutos de testimonio de vida en Cristo, a millones de ovejas que hoy se congregan fuera de la Iglesia.
Para compartir:
1.- ¿Cómo repercutiría en la muchedumbre que ha desertado de la Iglesia, si quienes en ella dirigimos servicios, diésemos más testimonio de humildad y sencillez?
2.- ¿Qué ejemplos de humildad y sencillez has conocido en la Iglesia Católica, que hayan sido causa de conversión de muchos protestantes e incrédulos?
Elaborada por:
Pbro. Héctor Pernía, mfc
