
Apologética en la Liturgia de la Palabra
XVIII Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo B. Año impar.
Lecturas del día: Éx 16, 2–4, 12–15; Sal 77, 3, 4, 23–25, 54; Ef 4, 17–24; Jn 6, 24–35
Comentario:
Son muchos los católicos que quedan atrapados y seducidos por las sectas cuando las ven repartiendo comida a los más necesitados, atendiendo drogadictos, resolviendo necesidades económicas o de salud de la población. Creen, que, ya con eso, tienen la credencial de ser pastores de Dios y verdaderas iglesias del Señor. Y entonces, critican a los católicos de su comunidad porque no hacen esas cosas.
Un pastor protestante, luego de una jornada de actividades sociales como éstas, por la noche colocó en su estado de evangelio unas fotografías de las actividades que hizo, y puso estas palabras, “ESTO NO ES POLÍTICA. ESTO SÍ ES EVANGELIO”.
Ese hermano, que dice que es pastor, cree que por eso que hizo, ya obtuvo o adquirió de Dios la licencia de ministro de Cristo.
Si observamos las lecturas de hoy aprenderemos que están muy equivocados, engañándose ellos y engañando a la gente. Las obras sociales también las hacen los ateos y políticos que aprueban el aborto o practican y promueven la inmoralidad; hacen tales obras no para hacer el bien, sino para granjearse admiración, fama, popularidad y arrastre de votos.
Tan pronto se nos olvida el reproche tan fuerte que Cristo le hizo a los que iban a Él por algún interés personal; no por buscar alimento de vida eterna, no para escuchar su Palabra, sino para sacarle milagros, para que les diera de comer, para manipularlo. Y luego, ¿dónde estaban toda esa muchedumbre durante su crucifixión, que no fueron a dar la vida por Aquel que les resucitó a sus muertos, que les dio comida hasta saciarse y les sanó a sus enfermos?
Ciertamente que las obras de caridad son un signo del reino de los cielos; pero, cuando se les instrumentaliza para hacer proselitismo y hacer tropezar en la fe a los débiles, ya se vuelven diabólicas y abominables. A eso se le llama manipulación de las personas. El más común de los pastores protestantes hace los eventos de beneficencia con el fin expreso de captar católicos indecisos y arrastrarlos hacia sus organizaciones.
Muchos caen en sus engaños por la impaciencia y la inmadurez espiritual, que los hace ceder rápidamente ante el embate de las necesidades terrenales; al punto, que son capaces de desviarse de Cristo apartándose de la Eucaristía, donde Él les da vida eterna, y se van con los que les oferten soluciones inmediatas a sus necesidades materiales. A ellos Jesús les dice.
“Vosotros me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado. Obrad, no por el alimento perecedero, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre, porque a éste es a quien el Padre Dios, ha marcado con su sello.» (Jn 6, 26-27)
Para compartir:
- ¿Eres capaz de resistir y no ceder ante la seducción de quienes manipulan la caridad con el fin de obtener beneficios personales y hacerte tropezar en la fe?
- ¿Qué aplicaciones actuales tienen las palabras de Cristo en Jn 6, 26-27?
Elaborada por:
P. Héctor Pernía, mfc
