
Apologética en la Liturgia de la Palabra
Miércoles, XX Semana del Tiempo Ordinario. Ciclo C
Lecturas del día: Ez 34, 1–11; Sal 22, 1-6; Mt 20, 1–16a.
Comentario:
¿Por qué tantos católicos abandonan la Iglesia, y son tan frágiles y superficiales gran parte de sus – todavía – miembros?
Es bien difícil mirar apuntar la causa hacia fuera de la Iglesia cuando se leen las acusaciones que el Señor hace en Ez 34, 1-11. No se requiere de mucho esfuerzo para caer en cuenta que, la gran avalancha de apostasía en la Iglesia de estas últimas décadas, se debe a una directa razón: los gatos duermen y los ratones hacen fiesta en Casa.
¿Por qué hay tantos ratones?
¡Porque los gatos duermen! El diablo les echa la cobija encima y, cuando se levantan, les sirve pura lechita en el plato porque sabe que a los gatos les encanta. Hacen de su siesta algo sagrado y nadie se la puede tocar. Piensan que la rectitud con Dios es lograr que nada les interrumpa su impasibilidad (indiferencia). A estos gatos, para que duerman más placenteramente, el diablo les pone música relajante; y para que no les hable el silencio, les ambienta el día con música movida, de la que los ratonen animan sus fiestas y reuniones.
Los gatos de la Casa, miran con desgano lo que hable de gatos, y con suma atención e interés, cuanto hable de ratones. Si ven un plato con Biblia lo ignoran, y si ven uno con solo lechita, van y lo lamben hasta la última gota. A esos gatos no hay ratón que les gane en conocimientos de farándula, política, economía, deportes o computación; pero, explicarle a un ratón por qué ellos son gatos, ¡hasta tiemblan del susto!
Y los ratones, ¿por qué se reproducen?
En realidad, no fueron ratones de nacimiento. Eran gatos antes; sólo que, de tanto copiarse de los ratones, se cambiaron a roedores, aun cuando siguen llevando cuerpo de gatos.
Los gatos son culpables de la reproducción de los ratones, pero no lo saben. Los antiguos gatos, del siglo IV y V, hicieron la Biblia que los ratones hoy usan para alimentarse y reproducirse. Pero, los actuales gatos se aburren de leer la Biblia y la siempre tienen tapada de polvo en la página de Salmo 91.
Los ratones muerden la Biblia a pedacitos y andan hinchados, pero no de fortaleza y salud sino de intoxicación, porque aquella no es comida de ratones para hacerse más ratones, sino de gatos para hacerse más gatos.
Gatos muy raros.
Se cansan rápido de probar la Biblia, siendo la comida hecha especialmente para ellos gozar de vigor y belleza. Prefieren comer productos de roedores y, los admiran más a ellos, que a los mismos gatos. Son felinos con serios daños de identidad, y se les encuentra incluso entre sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos consagrados.
En lugar de Resurrección, creen en Reencarnación; en lugar de preparar la fiesta de los Santos, preparan Halloween; en lugar de comer la hostia consagrada, comen una galleta con Coca Cola; en lugar de poner música católica en la Liturgia y en sus programas de radio, invaden todo con música protestante o del mundo; en lugar de hacer los Ejercicios Ignacianos, son expertos en ofrecer al público cursos de ángeles, contactos con espectros, meditaciones con sonidos, repetición de mantras, cursos de yoga y pare de contar… ¡Quien dude que salga y vea!
¿Por qué tantos gatos viven como ratones?
Los dueños de los gatos son los del descuido (cf. Ez 34, 1–11). Son aquellos que le quitaron la Apologética al Ecumenismo, y ahora le dicen a los gatos que todos creen en el mismo Dios. Por eso muchos gatos andan así, como dijo el Señor por medio del profeta:
«Se han dispersado, por falta de pastor, y se han convertido en presa de todas las fieras del campo; andan dispersas. Mi rebaño anda errante por todos los montes y altos collados; mi rebaño anda disperso por toda la superficie de la tierra, sin que nadie se ocupe de él ni salga en su busca» (Ez 34, 5-6).
Para compartir:
1.- ¿Qué enseñanza te transmitió la alegoría de los gatos y los ratones?
2.- En lo personal, ¿actúas como buen gato o como gato enratonado?
Elaborado por:
Pbro. Héctor Pernía, mfc
