Apologética en la Liturgia de la Palabra
Jueves, XXVIII Semana del T. Ordinario
Lecturas del día: Ef 1, 1-10; Sal 97; Lc 11, 47-54.
Comentario:
Los enemigos y amenazas a la Fe han aumentado en los últimos tiempos. Y no son sólo la vida de pecado en los bautizados. Lo son también, y en mucho, las ideologías camufladas con una fachada de «iglesia» (Testigos de Jehová, Mormones, Adventistas, Pentecostales, entre otras…) o de «religión» (islamismo, hinduismo, taoísmo,…)
Se les encuentra afuera y dentro de la Iglesia, cuando de Cristo se toma en cuenta sólo parte de Él y se ignora o prescinde de toda su Persona y su Misterio. ¿Cuántos católicos no caemos, con frecuencia, en el error de reducirnos a un Cristo de sólo ideas, de sólo «doctrina», de solo asistencialismo social, sin la caridad, sin los Sacramentos, sin el testimonio, sin las autoridades de Su Iglesia? La enseñanza de Cristo en muchas sectas se queda en una ideologización y desvirtuación de la Persona y la misión de Cristo; una fabricación sólo racional que impide a las grandes mayorías poderle conocer y encontrar.
Debe reconocerse como escándalo la cantidad tan elevada de católicos que han desertado de la Iglesia para irse al bando de alguna denominación o de alguna ideología anti católica porque no saben cómo responder a las falsas acusaciones que hacen hacia su Iglesia. ¿Eso por qué sucede, incluso en los católicos más comprometidos en las parroquias, tanto de la Iglesia? Debemos ser humildes en reconocer el error de haber metido la Apologética, por décadas, en la gaveta o el sótano de la indiferencia, y de elevar solamente la bandera del «solo Ecumenismo» en espacios muy reducidos de Iglesia.
««Ay de vosotros, que os habéis apoderado de la llave de la ciencia; vosotros no habéis entrado y a los que intentaban entrar se lo habéis impedido».» (Lc 11, 52).
En una ocasión, comentando el evangelio de hoy, el Papa Francisco dijo: (1)
«…podemos ver la imagen de una iglesia cerrada en la que la gente que pasa delante no puede entrar y de donde el Señor que está dentro no puede salir. De aquí la referencia a esos cristianos que tienen en su mano la llave y se la llevan, no abren la puerta; o peor, se detienen en la puerta y no dejan entrar.»
» ¿Pero cuál es la causa de todo ello? La falta de testimonio cristiano, que se presenta aún más grave si el cristiano en cuestión es un sacerdote, un obispo, un Papa. Por lo demás, Jesús es muy claro cuando dice: «Id, salid hasta los confines del mundo. Enseñad lo que yo he enseñado. Bautizad, id a las encrucijadas de los caminos y traed a todos dentro, buenos y malos». Así dice Jesús. ¡Todos dentro!.»
» En el cristiano que asume esta actitud de “llave en el bolsillo y puerta cerrada”
Es una constante que cada vez impacta más, la inquietud y la necesidad que manifiesta la gente cuando participan en talleres de apologética, de atención a la justa y grave necesidad de ser orientados y protegidos en la fe ante las falsas doctrinas y «verdades» que enseñan las sectas y las ideologías.
Para compartir:
1.- ¿Qué atención deben dar las autoridades de la Iglesia ante la avalancha de católicos que desertan hacia las Sectas y las ideologías?
2.- ¿Qué compromiso y responsabilidad debemos asumir cada uno de nosotros ante esa situación?
Elaborado por:
Pbro. Héctor Pernía, mfc
Fuente:
1] Documento en Línea: P. FRANCISCO, Homilía (17-10-2013): _»Discípulos de Cristo y no de la ideología.»_ Misa Matutina en la Domus Sanctae Marthae. Jueves 17 de octubre de 2013. https://www.deiverbum.org/lc-11_47-54/

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