¿Cómo Afecta La Desidia En Los Demás?
El impacto que ocasiona la desidia en la convivencia diaria es muy grande, por los efectos negativos que sufren las demás personas a consecuencia del descuido y abandono de una responsabilidad personal. Esto ocasiona pérdidas, inestabilidad, conflictos, desunión y fracasos. En nuestras responsabilidades está implícita la atención a las necesidades de otras personas; por eso, cualquier descuido o indiferencia en un oficio, motivado por la pereza, la apatía o el desinterés, genera malestar, discordia, tensiones y enfrentamientos.
En el ámbito familiar, la desidia se hace presente cuando uno o varios de los miembros del hogar —pudiendo hacerlo— no cooperan en las labores de la casa, tales como limpiar, cocinar, aportar económicamente, ayudar en el cuidado de los niños o de los enfermos. Por este motivo, se deteriora el ambiente familiar, tornándose agresivo, hostil y frío, ya que la ausencia de corresponsabilidad da pie a resentimientos, pérdida de armonía e indiferencia. Un buen clima de convivencia familiar se sostiene en la ocupación diligente y amorosa de cada integrante en las tareas cotidianas que le corresponden y que benefician a todos.
A nivel comunitario, en el entorno social diario donde cada quien se desenvuelve, la desidia también socava la armonía y el óptimo funcionamiento de servicios básicos que cubren necesidades comunes: en un vecindario, una institución, una empresa, un grupo deportivo o cultural, una organización política y, también, en una parroquia o comunidad eclesial. La desatención de las propias responsabilidades, especialmente de aquellas que repercuten en el bien común, causa el deterioro de la calidad de vida de los demás.
A partir de esta enseñanza introductoria, abordaremos con más detalle en qué consiste la desidia, cuáles son sus efectos en la vida comunitaria y cómo puede superarse, ya sea que se presente en el ambiente que nos rodea o que estemos actuando de ese modo y busquemos corregirlo.
Para compartir:
1.¿De qué manera la desidia ha afectado nuestras relaciones familiares o comunitarias, y qué ejemplos concretos podemos compartir que ilustren estas experiencias?
2.¿Cuáles son las emociones o sentimientos que surgen en nosotros y en los demás cuando uno de nosotros muestra desidia, y cómo podemos trabajar juntos para restaurar la armonía y el entendimiento en tales situaciones?
Elaborado por:
P. Héctor Pernía, mfc
