Presumir De Lo Que No Se Posee
No solo los vehículos necesitan frenos; el orgullo humano también los necesita.
En Dt 9, 1-12 podemos ver cómo Dios anunció que no fue por los méritos de Israel que le otorgó las tierras que ocupaban otras naciones, pues Israel actuaba constantemente con obstinación y rebeldía contra Dios y sus siervos. Fue, en cambio, por las abominaciones idolátricas que se cometían en aquellos lugares.
Cuando hay soberbia, aparecen grandes contrastes. Así sucedió con Israel, que presumía ante otras naciones de aquello que lo engrandecía cuando en realidad lo había recibido de Dios. En lugar de sumar razones para gozar de esos motivos de honra, no hacía sino deshonrar a Dios con sus infidelidades e impaciencias.
De este aleccionador episodio de la historia de Israel podemos extraer, para nuestra relación con Dios y con los demás, las siguientes enseñanzas:(1)
a. «Recordar que todo logro se lo debemos a Dios y no a nuestra propia fuerza.
b. Reconocer nuestras faltas y la necesidad de la misericordia divina.
c. No olvidar las enseñanzas del pasado y las advertencias de Dios sobre nuestro comportamiento».
A continuación, una breve historia para ilustrar la aplicación de estos aprendizajes:(2)
«En una pequeña ciudad, un joven llamado Andrés siempre se enorgullecía de ser el mejor en su clase. Cuando ganó un concurso de ciencia, pensó que era todo su mérito. Se lo contaba a todos, despreciando el esfuerzo de sus compañeros, lo que le hizo llover, en lugar de halagos y admiración, muchas críticas y repudio.
Un día, la profesora les recordó que el éxito no solo se logra con talento, sino también con dedicación y apoyo. Andrés, al escuchar esto, se dio cuenta de que su actitud arrogante había afectado a sus amigos.
Decidió cambiar: empezó a trabajar en equipo y a valorar a los demás. Así, no solo mejoró su relación, sino que también aprendió que la verdadera grandeza se encuentra en la humildad y en el respeto hacia los demás».
Para compartir:
1.- ¿Qué consecuencias tuvo la soberbia de Andrés en su relación con sus compañeros?
2.- ¿Qué papel juegan la misericordia y el reconocimiento de nuestros errores en nuestra vida espiritual?
Elaborado por:
P. Héctor Pernía, mfc
Fuente:
(1) Felipe IA. (2026). Lecciones sobre la soberbia en Dt 9, 1-12. Hospitalitos de la Fe.
(2) Felipe IA. (2026). Cuento sobre la soberbia y la humildad. Hospitalitos de la Fe.