Importancia Del Exorcismo Y Formación Sacerdotal En La Lucha Espiritual
¿Qué es el exorcismo?
Es una acción pastoral de la Iglesia que está en el nivel litúrgico y es un sacramental. El exorcismo tiene como finalidad procurar la liberación de la acción extraordinaria del demonio que un hijo de Dios está padeciendo. Esto es exorcismo; otra cosa no es el exorcismo. Podemos distinguir el exorcismo en dos clases: público y privado, y siempre dentro del marco de la Iglesia. Fuera del marco de la Iglesia es probablemente engañoso y, probablemente, ineficaz. A veces tienen la tendencia, fuera de la Iglesia, de creer que están liberados, pero, en el fondo, se esconde el demonio, porque no hay fuerza propia para expulsarlo. Quien expulsa a los demonios es Jesucristo, quien le delega su poder a la Iglesia, y la Iglesia se lo delega a un ministro.
El ministerio del exorcismo: requisitos y formación
Es un ministerio que necesita ser mejor valorado y debe formar parte de la pastoral normal de la Iglesia. En cuanto a requisitos, el primero y básico es que el obispo delegue a un sacerdote para este ministerio. Luego, la formación es clave, porque sin ella no se comprende, primero, el misterio de Dios que permite esto; segundo, no se comprende la naturaleza de los demonios; tercero, no se comprenden los remedios, cómo actuar, cómo pensar y cómo reaccionar ante lo que se está viendo. Fundamentalmente, la formación permite distinguir entre lo que no es una acción extraordinaria del demonio y lo que puede ser una situación de orden psicológico, psiquiátrico o una enfermedad física. La formación es necesaria, ya que de lo contrario estaríamos enfrentando una situación cometiendo demasiados errores.
Hay muchos sacerdotes que atienden estas cosas pero sin formación, y tienen prácticas como si fueran brujos, mandando a la gente a bañarse con jabón azul, por ejemplo, picando limones en forma de cruz o poniendo agua bendita en las esquinas. También cometen el error de decir que es porque «les pusieron un muerto». Eso no es el trabajo de un sacerdote. El trabajo de un sacerdote es anunciar a Cristo y la salvación; y, con formación, sabe que esto forma parte de la acción pastoral de la Iglesia y que el exorcismo es un brazo de la evangelización.
Para compartir:
1.- ¿Por qué es fundamental que un sacerdote esté debidamente formado para llevar a cabo un exorcismo, y cuáles son las implicaciones de una mala formación en este ministerio?
2.- Según el texto, ¿cuál es la diferencia entre un exorcismo público y privado, y qué rol juega la Iglesia en la validez y eficacia de estos ritos?
Elaborado por:
P. Domingo Pernía, exorcista
