La Biblia No Viene De La Iglesia Católica
Con éstas u otras palabras semejantes, se expresan quienes adversan a la Iglesia Católica. Pero, sin temor a la verdad, ¿es cierto?, ¿Es verdad?, ¿La Biblia no viene de la Iglesia Católica? ¡Tienen la razón, pero a medias!
Todo depende de cómo abordemos el planteamiento. Si lo que nos interesa es solamente el origen de la Biblia, debemos mencionar solamente a Dios; pero, si al Autor principal le queremos añadir el instrumento, tenemos que mencionar la Iglesia que Cristo fundó. Al protestante radical solo le interesa mirar al Autor y mirar a otro lado cuando aparece el instrumento del Autor, porque aceptarlo significa reconocer que, mientras usa la Biblia, está reconociendo y aceptando a la iglesia mediante la cual Dios le dio la Biblia.
Es algo semejante a este ejemplo: Imagina una persona diciendo ser cristiana diciéndole a un niño: ¡Tú no vienes de tu mamá; tú vienes de Dios¡ ¡No deberías darle mucha importancia a tu mamá porque la vida te la dio Dios! Tal supuesto cristiano valora solamente al autor mientras niega y rechaza al instrumento utilizado por el Autor. Acaso negando al Instrumento no se niega también al Autor? Dígase de aquel niño lo mismo que podríamos afirmar de la Biblia. ¡Quien niega a la Iglesia como “Madre” de la Biblia, niega a Dios que utilizó a la Iglesia como para darnos la Biblia!.
El príncipe de las tinieblas, valiéndose de sus siervos a los que hace llamar pastores, ha hecho satanizar la historia a sus seguidores para que no conozcan el verdadero origen de la Biblia; y por otro lado, los lleva a aceptar como verdades indiscutibles sus propias interpretaciones y no ir más allá de ellas, para mantenerles mentalmente vendados y evitar que descubran la luz de aquello que ignoran. Pero, aquí con esta publicación, pueden quitarse la venda y ver lo que el diablo no quiere que vean: la reveladora noticia de que el amor que hoy sienten por la Santa Biblia sorprendentemente los ha llevado, aún sin saberlo, a pertenecer mucho más que antes a la Iglesia Católica.
Esta rotunda verdad estremecerá como nunca el piso de los más coherentes y más sensatos de entre estos hermanos; quienes dirán: “¡No puede ser! ¡Cuán ciego he sido todos estos años!» Pero, como seguro querrán datos históricos y exactos que demuestran que la Biblia viene de la Iglesia Católica, aquí se los facilitaremos en la siguiente entrega a esta publicación.
Para compartir:
1.- ¿Por qué el texto compara la relación entre la Iglesia y la Biblia con la relación entre una madre y su hijo?
2.- ¿Qué implicación tiene para un cristiano no católico reconocer que la Biblia fue entregada a través de la Iglesia que Cristo fundó?
Elaborado por:
P. Héctor Pernía, mfc