¿Cómo Y Cuándo Nació La Biblia?
Entendiendo como Biblia la lista total y definitiva de los libros inspirados por Dios, su nacimiento y proclamación oficial se llevaron a cabo a partir del siglo IV después de Cristo. El tiempo anterior —el Antiguo Testamento y el paso de Jesucristo con la comunidad cristiana primitiva (el Nuevo Testamento)— lo podemos representar como un bendito tiempo de gestación y maduración, donde la Palabra de Dios, custodiada en la fe de la Iglesia, se fue paulatinamente formando y preparando para su definición canónica:
*Siglos I y II:* Entre finales del siglo I y comienzos del II, a partir de la fe transmitida mediante la tradición oral y escrita, los primeros discípulos consignaron por escrito los evangelios y las cartas que hoy nos dan a conocer a Cristo.
*Siglos IV y V: Entre los años 382 y 419 d. C., la Iglesia católica estableció el canon de la Biblia con la lista definitiva de los 73 libros sagrados (46 del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo). Esto se llevó a cabo en cuatro concilios:
* Concilio de Roma (382 d. C.):
Convocado por el papa san Dámaso I, quien encargó a su secretario san Jerónimo la traducción completa de la Biblia del griego al latín (La Vulgata).
* Concilio de Hipona (393 d. C.):
Celebrado en la ciudad del norte de África donde san Agustín fue obispo.
* Concilio de Cartago (397 d. C.):
Realizado también en el norte de África.
* Concilio de Cartago (419 d. C.):
Contó con la presencia activa de san Agustín defendiendo la inspiración divina del libro del Apocalipsis.
El pontífice que concluyó formalmente este proceso fue el papa san Bonifacio I. Treinta y siete años de paciente discernimiento, a lo largo de cuatro concilios y seis períodos papales (desde san Dámaso I hasta san Bonifacio I), le tomó a la Iglesia católica fijar y publicar el canon completo de la Biblia.
*Siglo XVI (Confirmación dogmática):
* Concilio de Trento (1546 d. C.):
En respuesta a la rebelión protestante iniciada por Martín Lutero —quien rechazó varios libros como inspirados por Dios—, la Iglesia católica confirmó solemnemente el canon bíblico. Este concilio no hizo modificación alguna al canon aprobado en el Concilio de Cartago del año 419 d. C., sino que lo declaró y ratificó como dogma de fe.
Reflexión:
De este modo se fue cumpliendo, paso a paso, lo que Cristo anunció sobre la Iglesia que fundó y sobre la cual sopló el Espíritu Santo (*cf. Jn 20, 22*): _El Espíritu Santo la guiaría hasta la verdad completa_ (*cf. Jn 16, 13*) _por medio de su palabra los hombres creerían en Él_ (*cf. Jn 17, 20*), siendo la Iglesia «columna y fundamento de la verdad» (cf. 1Tim 3, 15). La Iglesia que nos dio la Biblia no decidió sola. Es la misma Iglesia que en el primer gran Concilio de Jerusalén, reseñado en los Hechos de los Apóstoles, proclamó: «Hemos decidido el Espíritu Santo y nosotros…» (cf. Hch 15, 28).
Para compartir:
1.- ¿Qué papel jugaron los concilios de los siglos IV y V en la formación de la Biblia que conocemos hoy?
2.- ¿Por qué el Concilio de Trento en 1546 tuvo que ratificar el canon bíblico como dogma de fe?
Elaborado por
P. Héctor Pernía, mfc
