«Manos que dan, Almas que resisten: El Milagro del Agape frente a la Tempestad»
El Amor que se adelanta y actúa. La realidad de nuestra amada Venezuela nos confronta diariamente con situaciones que desbordan nuestras capacidades humanas y materiales.
Frente a la agudeza de la crisis, el dolor y las demoras o ausencias de respuestas rápidas, la tentación inmediata del ser humano es caer en el desánimo, el miedo o el aislamiento del _sálvese quien pueda._
Sin embargo, en medio del desierto más árido, la Iglesia Católica y la sociedad civil organizada se levantan como un faro de luz.
La solidaridad cristiana no es mera filantropía ni asistencia social fría; es la manifestación visible del Reino de Dios en la tierra.
Cuando vemos que la comunidad se moviliza con presteza, que, desde nuestras propias realidades locales, como el testimonio vivo de las Cáritas parroquiales salen cargamentos de ayuda hacia las zonas más golpeadas de nuestro país, estamos presenciando un verdadero milagro.
Es el amor puro (Ágape) en movimiento; son esas manos que dan las que permiten que las almas resistan, demostrando que la Iglesia no espera para consolar al que sufre, sino que se adelanta impulsada por la fe.
Para compartir:
1.- ¿De qué manera puedes contribuir personalmente a la solidaridad en tu comunidad, especialmente en tiempos de crisis?
2.- ¿Qué acciones demuestran el amor ágape en tu vida diaria?
Elaborado por:
Franklin Terán, mfc.