Sanación De Esta Adicción (Parte II)
Abstenerse del exceso en las cosas materiales es parte fundamental de la virtud de la templanza que todo ser humano necesita fortalecer para poder ser mayor que las adversidades que nunca faltan en la vida; y no ser arrastrados, no tanto por los vendavales que puedan venir de afuera, sino más bien, por los fuertes vientos que dentro del mismo ser humano arrecian y derriban al hombre, como son los apegos personales, los gustos, el placer, las fragilidades y las propias pasiones.
Por lo tanto, incluya en su quehacer diario el desarrollo de la templanza.
Esto escribió San Basilio:
«El objetivo de la templanza lo realizamos de esta manera: por una parte, usamos conforme a nuestras necesidades las cosas más simples, necesarias para la vida, evitando toda saciedad; por otra, nos abstenemos de todo lo que no sirve más que para el placer».(1)
Le será de gran ayuda leer y meditar (preferiblemente junto a una persona entregada a Dios y de sana doctrina católica) los siguientes textos bíblicos:
• Sal 62, 11
• Jr 17, 9
• Mt 6, 19-34
• Mt 19, 16-24
• Lc 12, 15-34
• 2Co 4, 16-18
Para compartir:
1.- ¿De qué manera nuestros apegos personales y deseos pueden obstaculizar nuestra capacidad de resistir la tentación de acumular bienes materiales?
2.- ¿Qué pasos prácticos podemos dar para evaluar y cambiar nuestras actitudes hacia el consumo y la acumulación de bienes?
Elaborada por:
P. Héctor Pernía, mfc
Fuente:
(1) Larchet, Jean Claude. «Terapéutica de las Enfermedades Espirituales». Ediciones Sígueme (versión digital en PDF); 2ª ed; Salamanca, 2016; Pág. 496.