¿La Desidia Te Está Afectando?
¿La desidia te domina y no sabes cómo superarla? ¿Percibes que hay desidia en tu familia, comunidad, ambiente de trabajo, apostolado o servicio? ¿Te presiona la necesidad de buscar orientación para solucionar esta situación?
Es conveniente verificar si se trata de desidia o de otra situación específica a resolver, de manera que los esfuerzos a invertir sean eficaces. Existe desidia cuando hay negligencia e inercia ante responsabilidades y deberes asumidos; y se entiende por negligencia la «Actitud de olvido o descuido en las acciones o en el cumplimiento de los deberes que deben ser atendidos con diligencia» (1). En otro diccionario se la define como «Conducta descuidada en la que no se actúa conforme a las exigencias y necesidades de las circunstancias» (2).
Allí donde hay desidia hay un alma distraída. Suele hallarse en personas que tienen su mente embotada en medio de algún deseo desordenado (cf. St 1, 14-15) desconectada de los propios proyectos y necesidades, de sus propios intereses; al punto de no llegar a darse cuenta, en lo más mínimo, de cómo se adversa y amenazan a sí mismas.
La desidia debe ser neutralizada pronto, de lo contrario puede afectar hondamente una labor entera o un área muy importante de trabajo, dado su rápido efecto de enfermar el ambiente de convivencia y de contagiar en otros el desgano y la pereza hacia sus propias tareas.
¿Cuál es la desidia más fácil de neutralizar en menor tiempo? La propia desidia. La de los demás lleva tiempo; y su transformación depende, en gran medida, del propio ejemplo y de un testimonio diligente en todo. Es difícil que otros se muestren disponibles para cooperar cada quien haciendo bien su labor, si quien lo pide es alguien que todos ven actuar con negligencia y descuido.
Para compartir:
1.- ¿Has identificado momentos o áreas específicas en tu vida donde la desidia te está afectando, y cómo te ha impactado emocional o físicamente en el cumplimiento de tus responsabilidades?
2.- ¿Cómo puedes ser un ejemplo positivo para los demás en tu familia, comunidad o ambiente de trabajo, de modo que inspires a otros a dejar de lado la desidia y actuar con mayor compromiso en sus tareas?
Elaborado por:
P. Héctor Pernía, mfc
Fuentes:
(1) Chico González, P. (2006). Diccionario de catequesis y pedagogía religiosa.
(2) Diccionario Enciclopédico Ibalpe.