LOS VICIOS HABLAN POR EL CUERPO
A menudo, las personas expresan a través de vicios como el cigarro, lo que no pueden verbalizar. Este comportamiento refleja el “YO HERIDO” que llevan dentro. Recuerdo una conversación con un adolescente fumador, quien, al recordarle un mensaje que decía: «Respeta mi deseo de vivir más y yo respetaré el tuyo de morir antes», sorprendió con su respuesta: «¡Precisamente! ¡Respete mi deseo de morir antes, que yo respetaré el tuyo de vivir más!». Esta respuesta no revela sólo su sentimiento, es eco de muchos que no encuentran quien los escuche.
En nuestro mundo moderno, distracciones como los teléfonos y las pantallas hacen que ignoremos a quienes nos rodean. Muchas personas se sienten solas y desatendidas, y este vacío emocional puede llevar a buscar consuelo en hábitos perjudiciales. El cigarrillo, el alcohol y otros vicios se convierten en escapes de la realidad.
La situación actual es preocupante, con muchos políticos promoviendo leyes que favorecen comportamientos dañinos. Entre prioridades de trabajo y consumo, se sacrifica el bienestar espiritual y familiar, dejando a las nuevas generaciones en un ciclo de adicción.
En este contexto, es fundamental recordar que cada ser humano tiene un valor intrínseco. Al final, nuestras acciones tienen consecuencias, y es importante abrirse a la ayuda y encontrar un camino hacia la autenticidad. El llamado a la oración y la reflexión puede ser un primer paso hacia la sanación y puede cambiar la dirección de nuestras vidas.
La expresión de un fumador que siente que no encuentra razones para vivir refleja una sociedad en crisis. Reconocer este dolor es crucial, y más aún, buscar ayuda y comunidad puede ser el camino hacia la restauración. No permitamos que el humo de la indiferencia y la soledad nos aleje de un futuro lleno de esperanza y amor.
La posibilidad de encontrar apoyo en la comunidad de fe es vital. En lugar de sucumbir a vicios, elijamos la libertad y el bienestar, recordando que siempre hay ayuda disponible y oportunidades para un nuevo comienzo.
Para compartir:
1.- El texto menciona que muchos expresan su dolor a través de vicios. ¿Cómo podemos reconocer y validar el sufrimiento de quienes nos rodean, y qué estrategias podemos implementar para ayudarles a encontrar caminos más saludables para expresar sus emociones?
2.- Se destaca la importancia de reconocer el valor de cada persona. ¿Cómo podemos trabajar para valorarnos mejor a nosotros mismos y a los demás dentro de nuestras familias y comunidades? ¿Qué acciones concretas podemos tomar para construir un ambiente de apoyo y amor?
Elaborada por:
P. Héctor Pernía, mfc
Fuente:
Todo el contenido de la publicación fue tomado de la ‘Guía de Auxilio Espiritual’ (2024) elaborada por el mismo autor de esta publicación.