Cristo Lo Anunció Y Advirtió
“Si alguno os dice: ‘Mirad, el Cristo está aquí o allí’, no lo creáis. Porque surgirán falsos cristos y falsos profetas, que harán grandes signos y prodigios, capaces de engañar, si fuera posible, a los mismos elegidos. ¡Mirad que os lo he predicho!” (Mt 24, 23-25)
¿Quién es un falso Mesías?
Antes de mencionarlo, Jesús ordenó no creer a quienes digan: “Mirad, el Cristo está aquí o allí.” Un falso Mesías es un falso Cristo.
Cuídese cada quien de doctrinas que pretendan presentar otro Cristo distinto al que predicaron los Apóstoles y sus sucesores a través de los siglos. Lamentablemente, muchos se dejan seducir fácilmente por cualquiera que hable de Cristo sin examinar si su doctrina es sana, correcta y verdadera. Así nacen y se reproducen las sectas.
Dice San Pablo en 2 Co 11, 4: “Ahora vienen a predicarles a otro Jesús, no como se lo predicamos, y les proponen un espíritu diferente del que recibieron, y un evangelio diferente del que abrazaron. ¡Y lo aceptan sin dificultad!” Así como la serpiente engañó a Eva con su astucia, también muchos son engañados hoy con doctrinas aparentemente cristianas.
¿Cómo distinguir un falso Cristo?
Es necesario conocer primero la persona y doctrina del Cristo verdadero. Se le encuentra formándose adecuadamente, no solamente en la Sagrada Escritura, sino también en la doctrina que profesaron los primeros cristianos durante los primeros siglos. Es la mejor y única manera de asegurarse si el Cristo que le proponen es auténtico o falso; si está delante de un pastor de Cristo o de un estafador.
Por ejemplo: si hoy alguien dice “No se necesita el Papa para estar unido a Cristo”, investigue en las fuentes antiguas de la Iglesia Primitiva si los primeros cristianos decían lo mismo. Si descubre que todos buscaban la comunión y obediencia al Papa para estar unidos a Cristo, entonces esa es la fe verdadera; lo contrario es doctrina falsa de una secta.
En resumen: formarse es la luz y el camino; no hay otra manera de lograrlo. Huir de la formación es caminar en tinieblas. Quienes se forman son menos proclives a ser víctimas de mercaderes y embaucadores de la fe. Católico instruido jamás será confundido; y protestante que se instruye, menos protestante será, y muy pronto, por amor a la verdad, llegará a la Iglesia Católica.
Para compartir:
1.- ¿Por qué es peligrosa una interpretación del evangelio sin la guía de la Iglesia y la Tradición apostólica?
2.- ¿Cómo puede el cristiano del siglo XXI discernir si un líder religioso es fiel al evangelio o está promoviendo “otro Cristo”?
Elaborada por:
Pbro. Héctor Pernía, mfc
