Martes, XXXIV semana del T. Ordinario
*Lecturas del día:* Dn 2, 31-45; Dn 3, 57-61; Lc 21, 5-11.
*Comentario:*
Las lecturas de este día martes tienen un carácter apocalíptico muy notorio. El libro de Daniel está escrito en este género literario.
En este sentido vemos que algunas sectas protestantes usan el argumento del armagedón o la gran batalla final entre el bien y el mal, para engañar, asustar y así conseguir nuevos miembros a sus filas. Adventistas, mormones y, muy especialmente, los Testigos de Jehová predican esta doctrina «donde solo se salvarán 144.00 que reinarán con el Señor», haciendo una pésima interpretación de algunos pasajes del libro del Apocalípsis.
Los 144.000 son los marcados con el sello del Señor (cf. Ap 7,3), y que el profeta Ezequiel recibió en revelación, refería a los que llevan en su frente el sello de la cruz (cf. Ez 9,4-6). No son, literalmente, el número de los que se salvarán; son el antiguo y nuevo pueblo de Israel.
Entre el texto de Daniel que nos trae la Liturgia hoy y el capítulo dieciséis de Apocalipsis, hay una interesante y profunda relación, que apunta a la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Analicemos algunos versículos de ese capítulo de Apocalipsis, siguiendo el estudio hecho en ‘Guía Bíblica, Hospitalitos de la Fe, n 355-365:(V. 2) La marca de la Bestia representa a Nerón emperador Romano, quien desató la persecución de los Cristianos.
(V. 12) La mención de los Reyes venidos de oriente, nos ubica en los días del nacimiento de Jesús.
(V. 14) ¿Cuál es el gran dia de Dios Todopoderoso? La resurrección victoriosa de Jesús (cf. Hb 2,14-15)
(V. 15) Los justos, aquellos que conservan la gracia del vestido bautismal, los que no cayeron en apostasía (cf. 2Jn 2,18-28)
(V. 16-17) LA CRUZ: alude a éste lugar como escena del armagedón; lugar de la victoria del bien sobre el mal (cf. Lc 23, 44-46)
(V. 18-19) Se representa el final del mundo antiguo, con la muerte y resurrección de Jesús.
(V. 20) Un cielo nuevo, una tierra nueva. (cf. Ap 21,1-5)
(V. 21) (cf. Da 2, 34-35) El gran pedrisco: ¿es, acaso un meteorito que acaba con la tierra? No, el pedrisco que destruye todo lo viejo, que cubre toda la tierra y trae todo lo nuevo es, ¡LA GLORIOSA RESURRECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO!.
Nadie conoce el día y la hora (cf. Mt 24,36; 2 Pe 3,8). Tratemos entonces de vivir nuestra vida como el Señor nos pide (cf. Jn 8,31-32), y así, cuando Él nos llame, nos hallará dignos de Sí.
*Para compartir:*
1_ ¿Estoy preparado para la venida gloriosa de nuestro Salvador?
2_ ¿Vienen de Dios, doctrinas que se basan en sembrar miedo?
*Elaborado por:*
Franklin Terán, mfc
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