Apologética en la Liturgia de la Palabra
Martes, XXXIV Semana del Tiempo Ordinario. Ciclo C
Lecturas del día: Ap 14, 14–19; Sal 95, 10–13; Lc 21, 5–11
Comentario:
En estos días finales del Año Litúrgico la palabra de Dios nos orienta y previene acerca de los signos y acontecimientos que ocurrirán con la segunda venida de Cristo. El texto de Apocalipsis presenta varios de esos signos: “El Mesías juez aparece coronado de una corona de oro, signo de la victoria y de la soberanía; en la mano lleva una hoz de segador como símbolo de su oficio de juez”. (1)
En el santo evangelio Jesús anuncia y nos pone en alerta ante muchos que usurpan su nombre para crear caos, confusión y engaño respecto a Él y a su segunda venida. Signo del caos causado por la multiplicación de las sectas, es ver hoy a muchos pensando que los cristianos son los que siguen a Cristo fuera de la Iglesia Católica. Era de venir que, las organizaciones que buscan la destrucción de la Iglesia Católica se iban a llamar a sí mismas cristianas, y/o evangélicas, y presumir ser los únicos intérpretes y representantes de Dios en la tierra. Parte también de ese plan es que los mismos católicos les sigan la corriente.
«Grandes signos en el cielo» (Lc 21, 11).
Han sido muchas las fantasías y falsas profecías inventadas por las sectas con este verso de la Biblia, y ninguna se ha cumplido. Pero igual, ¿Cuáles serían esos grandes signos en el cielo que ocurrirán en la segunda venida de Cristo?
Comentando este verso, San Cirilo de Jerusalén, un antiguo padre de la Iglesia, afirma:(2)
“El Señor vendrá de los cielos sobre las nubes, tal como él mismo subió sobre las nubes *(cf. Hch 1, 9).* Es, en efecto lo que él ha dicho: “Y verán al Hijo del hombre viniendo sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria” *(Mt 24, 30).* Pero ¿cuál será el verdadero signo de su venida, pues existe el temor de que los poderes enemigos, queriéndole parecérsele, se atrevan a extraviarnos? “Entonces, dice, aparecerá en el cielo el signo del Hijo del hombre” *(Mt 24, 30).* Ahora bien, el signo verdadero y propio de Cristo es la cruz. El signo de una cruz luminosa precede al rey, designando a aquel que primero ha sido crucificado, para que, a la vista de ella los que lo clavaron en ella y rodearon de obstáculos se golpeen el pecho *(cf. Za 12, 10)* diciendo: “Mirad al que fue abofeteado, aquel cuyo rostro recibió salivazos, aquel que fue envuelto en cadenas, aquel que antaño había sido humillado sobre la cruz”.
“Para los enemigos de la cruz, el signo será el temor; pero será gozo para los amigos que habrán creído en ella, o la habrán predicado, o habrán sufrido por ella”.
Para compartir:
1.- Mencione algunos ejemplos de usurpación y simulación que las sectas hacen de elementos constitutivos pertenecientes de identidad y vida de la Iglesia Católica
2.- ¿Qué valor representa la cruz para los verdaderos cristianos?
Elaborado por:
P. Héctor Pernía, mfc
Fuente:
(1) Apocalipsis 14, 1-20; “El Nuevo Testamento y su mensaje;” e – Sword – the Sword of the LORD with an electronic edge.
(2) Documento en línea: San Cirilo de Jerusalén, obispo y doctor de la Iglesia; Catequesis: El signo de Cristo. Catequesis bautismal 15. Homilías, comentarios, meditaciones desde la Tradición de la Iglesia. deiverbum.org/lc-21_05-11/
