Orientación bíblica Desde el Antiguo Testamento:
Estos pasajes pueden ayudar a superar el odio:
a. «Tiempo de amar y tiempo de odiar; tiempo de guerra y tiempo de paz.» (Ecle 3, 8):
Que haya “tiempo de odiar” no significa que Dios dé permiso al hombre para poder odiar. No es eso lo que nos está diciendo el Señor. Lo que nos recuerda es que en la vida hay momentos difíciles, pero también hay tiempo para sanar. Es un llamado a dejar atrás el odio cuando la paz es posible.
b. «Los que son de doble ánimo son abominables; pero yo amo tu ley» (Sal 119, 113).
Se nos advierte del peligro de que en cuestión de sentimientos y actos, seamos como barcos que se dejan llevar a donde el viento sopla sus velas. No puede nuestro temperamento y personalidad depender de la volatilidad de las emociones. Se nos llama a sujetar en los Mandamientos de Dios, que son los más estables, justos y seguros —pues son eternos— nuestras decisiones y respuestas ante las situaciones inesperadas y desagradables.
c. «Es mejor un plato de verduras donde hay amor que un novillo engordado con odio.» (Prov 15, 17).
Los siglos pasarán y siempre el resultado será el siguiente: la fórmula para producir la felicidad, la dicha y la alegría no es el bienestar material sino el amor. La abundancia acompañada de odio hace tan amargo cualquier ambiente, objeto o plato de comida de lujo, que la hierba o verdura más desabrida.
d. «La maldad da muerte a los impíos, y los que odian al justo serán castigados» (Sal 34, 21).
Con este versículo el Señor avisa que optar por el odio es tomar siempre el camino más equivocado; especialmente, para quien pretenda mediante esa elección, solucionar y hacer justicia a lo que otra persona le hizo. Odiar es la salida más torpe ante una ofensa o daño recibido.
Para compartir:
1.- ¿De qué manera podemos asegurarnos de que nuestras decisiones y respuestas se basen en la estabilidad de los Mandamientos de Dios?
2.- ¿Cómo podemos evitar ser arrastrados por emociones cambiantes y mantenernos firmes en la verdad?
3.- ¿Qué acciones podemos implementar en nuestras vidas para promover un ambiente de amor y alegría en lugar de acumular rencor y odio?
4.- ¿Cómo podemos recordarnos mutuamente que el odio no es la forma adecuada de responder a una ofensa?
Elaborado por:
P. Héctor Pernía, mfc