¿Guardas rechazo hacia alguien en particular, o hacia algo? ¿Tienes resentimiento o rencor en tu corazón? ¿Quién sufre más, el que odia o quien es odiado?
El odio es como el cáncer: no se sabe que se tiene sino cuando un examen te lo descubre, y se evita cuando se previene adecuadamente. Los descuidos y errores que van acumulando el germen de esa enfermedad – el odio – en el alma son el guardar rencores, resentimientos, enfados, y sed de venganza.
¿Qué es el odio?
Según el Diccionario de la Real Academia Española, es «antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea».(1) Es una emoción humana que tiende a ser permanente y puede tener como causa la ira, el resentimiento, la agresividad y el asco, produciendo en las personas que lo padecen la incapacidad de sentirse en paz y con tranquilidad.
No enferma al ser humano, solamente lo afecta corporalmente, lo que deteriora la salud del alma; por eso dijo nuestro Señor: «Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien al que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna” (Mt 10, 28). Una persona que piensa y vive según la carne y que menosprecia todo lo que sea espiritual (cf. Rm 8, 5), no dará importancia alguna a las enfermedades de su alma, como el odio. Apenas prestará atención a las enfermedades del cuerpo; y solo cuando ya no pueda valerse por sí mismo y no tenga más remedio que suplicar ayuda. Tal persona tendrá un conocimiento muy limitado de la vida; en cambio, la que vive según el espíritu, tendrá una comprensión y un conocimiento más pleno de sí misma, dándole atención integral a su salud corporal y espiritual. Los primeros son necios; los segundos, sabios y prudentes.
Hospitalitos de la Fe ofrece, a partir de esta publicación, una serie de recursos para ayudar a quien sufra del odio en su alma. Puede que no sientes ese mal en tu vida, y debes dar gracias a Dios por ello; pero, podrías ser instrumento de Dios para sanar del odio a personas que vivan en tu entorno.
Para compartir:
1.- ¿De qué manera el odio afecta nuestra vida cotidiana y nuestras relaciones con los demás? ¿Cómo podría cambiar nuestra forma de interactuar con las personas si optamos por perdonar y sanar?
2.- Al reflexionar sobre la enseñanza de que el odio es como una enfermedad del alma, ¿qué pasos concretos podríamos tomar para prevenir y sanar tanto en nosotros mismos como en aquellos que nos rodean, creando un entorno de amor y comprensión?
Elaborado por:
P. Héctor Pernía, mfc
Fuente:
(1) Diccionario de la Real Academia Española, «Odio»; e-sword – the Sword of the LORD with an electronic edge.
