Apologética en la Liturgia de la Palabra
_Tema:_ *RESPUESTAS CATÓLICAS*
_Fecha:_ 14 de noviembre de 2021.
XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo B. Año impar.
*Lecturas del día:* Dn 12, 1–3; Sal 15, 5, 8–11; Hb 10, 11–14, 18; Mc 13, 24–32
Ver lecturas en 👉 bible.usccb.org/es/bible/lecturas/111421.cfm
*Comentario:*
*Jesucristo no es el Arcángel Miguel*
Los Testigos de Jehová confunden – adrede o sin saber – un fragmento del libro de Daniel donde se anuncia que al final de los tiempos se levantará el arcángel Miguel y salvará a su pueblo, a los inscritos en el libro de la vida *(cf. Dn 12, 1)*. Ellos creen que allí se refiere a Jesucristo. Pero olvidan, o se pasan por alto, que el mencionado arcángel es uno de varios Príncipes entre los Ángeles, siendo que Cristo es superior a ellos *(cf. Hb 1, 1-14)* y entre ellos hay ángeles de mayor jerarquía que están a sus órdenes.
Esto lo encontramos en *2Tes 1, 7* donde, hablando de la segunda venida de Cristo dice: _»a vosotros, los atribulados, con el descanso junto con nosotros, cuando el Señor Jesús se revele desde el cielo con sus poderosos ángeles»._
Miguel, _»uno de los Primeros Príncipes»_ *(Dn 10,13)* es _»uno de los siete ángeles que están siempre presentes y tienen entrada a la Gloria del Señor».»_ *(cf. Tb 12, 15)*. Es uno de los Arcángeles que, junto con Rafael y Gabriel, son _»ángeles suyos, héroes potentes, ejecutores de sus órdenes, en cuanto oís la voz de su palabra»_. *(Sal 103, 20)*
Otra enorme diferencia entre Miguel y Jesús, es que, mientras Miguel es uno entre otros Arcángeles de la misma condición y naturaleza que él; Jesucristo, en cambio, es el unigénito del Padre *(cf. Jn 1,14.18; 3,16)*. Es decir, no hay otro como Él.
Alegan, entre las muchas artes que usan para desvirtuar la fe, que Jesucristo pasó a ser el Arcángel Miguel fue después de su Resurrección. Esto lo refuta la misma Palabra de Dios, puesto que, según está revelado en *Hb 13, 8:* _»Ayer como hoy, Jesucristo es el mismo, y lo será siempre.»_
*¿Cuándo será el fin del mundo?*
En la segunda lectura tenemos la respuesta del Señor, cuando anuncia que _»está reinando a la diestra de Dios para siempre, esperando desde entonces hasta que sus enemigos sean puestos como escabel de sus pies»_ *(Hb 10, 13)*. Este anuncio se entiende en esa dirección con lo dicho a través de San Pablo a los Corintios y del Salmista _»Hace falta que reine hasta que haga de todos sus enemigos estrado de sus pies»_ *(1Co 15, 25; Sal 109,1)*
Orígenes escribió: _»no podrá llegar el fin del mundo hasta que todo se le haya sometido. El profeta dice en efecto: «Que domine de mar a mar, del gran río al confín de la tierra» *(Sal 72, 8),* y «Desde las orillas de los ríos de Cus, mis adoradores, los deportados traerán mi ofrenda» *(Sof 3,10).*»_(1)
San Juan Pablo II, al comentar este evangelio y sobre este tema indicó:
_»Las imágenes apocalípticas del discurso escatológico, a propósito del final de todas las cosas, se han de interpretar en su intensidad simbólica. Expresan la precariedad del mundo y el poder soberano de Cristo, en cuyas manos está el destino de la humanidad. La historia camina hacia su meta, pero Cristo no señaló ninguna fecha concreta. Por tanto, son falsos y engañosos los intentos de prever el final del mundo. Cristo nos aseguró solamente que el final no vendrá antes de que su obra de salvación haya alcanzado una dimensión universal por el anuncio del Evangelio: «Se proclamará esta buena nueva del Reino en el mundo entero, para dar testimonio a todas las naciones. Y entonces vendrá el fin» (Mt 24, 14).»_(2)
*Fuente:*
1] Orígenes, presbítero. Homilía: Sométete a Cristo, no esperes a ser sometido. Homilía sobre el libro de Josué, n. 16, 3: SC 71. https://www.deiverbum.org/mc-13_24-32/
2] San Juan Pablo II; Catequesis (22-04-1998): Escatología y Evangelización; Audiencia General, Miércoles 22 de Abril 1998; https://www.deiverbum.org/mc-13_24-32/
*Para compartir:*
1.- _¿Por qué Jesucristo no es el Arcángel Miguel?_
2.- _¿Cuál es la instrucción que debemos creer y profesar sobre la doctrina del fin del mundo?_
*Elaborado por:*
Pbro. Héctor Pernía, mfc
