Apologética en la Liturgia de la Palabra
Martes, XXIV Semana del Tiempo Ordinario. Ciclo B.
*Lecturas del día:* Núm 21, 4–9; Sal 77, 4, 34–39; Flp 2, 6–11; Jn 3, 13–17
Comentario:
En la Liturgia de la Palabra, tenemos algunas notas de utilidad apologética:
El divorcio entre fe y vida:
Algunas sectas desvirtúan la fe reduciéndola a decretos, consignas, frases, canciones, emociones y sentimientos; con lo que corroen su comunión con Dios al introducir un divorcio entre fe y vida. También, en esta desviación, tienden a caer muchos católicos. Ninguno puede creerse inmune de llevar una vida alejada de lo que dice creer. Dijo San Pablo: «El que se crea seguro, que tenga cuidado de no caer» (1Cor 10, 12).
Dios, que todo lo sabe y todo lo ve, nos hace esta confrontación cuando dice:«Recordaban que Dios era su roca, su redentor, el Dios Altísimo. Mas le halagaban con su boca, y con su lengua le mentían; su corazón no era fiel para con él, no tenían fe en su alianza» (Sal 77, 35-37).
Lo que los Testigos de Jehová no ven:
Insisten en negar que Cristo es Dios, que sólo se le debe rendir adoración a Jehová. Pero, como les tienen prohibido leer otras traducciones bíblicas distintas a la de su propia organización («Nuevo Mundo»), llevan el cerebro vendado e impedido de darse cuenta de las graves y abundantes alteraciones que su Cuerpo Gobernante le ha hecho a las Sagradas Escrituras. Aquellos que leen otras traducciones bíblicas comienzan una profunda liberación personal de un sistema sumamente opresor y esclavista
Aún así, en su misma Biblia, a pesar de tantas modificaciones que le han hecho, siguen dejando por todas partes, evidencias de la naturaleza divina de Cristo:
Primera:
«[El Padre] le dio el nombre que está por encima de todo otro nombre» (Flp 2, 9). Es decir, por encima de toda criatura. Allí le reconocen su supremacía divina, porque admiten que su nombre (su Ser) está por encima incluso a todos los profetas, de todos los ángeles y Arcángeles.
Segunda:
«…en el nombre de Jesús se doblen todas las rodillas». Sorprende que la Sociedad Watchtower prohíba a los Testigos de Jehová cualquier forma de adoración a Cristo, y que en su Biblia «Nuevo Mundo» les ordenen creer que «en su nombre todos deben doblar su rodilla y toda lengua reconocer públicamente que Jesucristo es el Señor…» (Flp 2, 10-11). Nótese cómo dice que el Señor es Jesucristo y no Jehová.
Para compartir:
1.- ¿Qué herramientas para defender la fe verdadera encuentras en la Palabra de Dios de este día?
2.- ¿Cómo afecta en la vida cristiana reducir la relación con Dios a meras consignas, ritos, emociones, sensacionalismos?
Elaborado por:
. Héctor Pernía, mfc.