Introducción
¿Sombras y ruidos en la casa? ¿Sientes en tu cuerpo que alguien te presiona, te domina y no lo ves? ¿Oyes llantos de niño?
Estos son casos que a diario llegan a los sacerdotes en las parroquias de todas partes. Por lo general, se repite que provienen de la imprudencia de uno o varios miembros de la familia —o de la persona afectada— al haber asistido a lugares o participado en prácticas de espiritismo, hechicería, o en grupos protestantes que atribuyen al Espíritu Santo supuestos avivamientos, donde las personas son sacudidas violentamente, se mueven de forma desordenada, gritan o lanzan carcajadas de manera anormal. Ignoran que no es el Espíritu Santo a quien invocan o quien los guía, sino el Maligno, disfrazado de ángel de luz, que les ofrece soluciones ficticias o seductoras a sus necesidades.
En otras situaciones, estas perturbaciones suelen ocurrir en casas donde anteriormente hubo aborto, homicidio o brujería; o donde viven personas que se odian, o donde murió alguien sin reconciliarse con Dios ni con algún habitante del hogar. Tal vez se deban a manifestaciones del alma de algún difunto que no descansa en paz porque sus restos, conservados en forma de cenizas, no han recibido cristiana sepultura, sino que permanecen en la casa, cubiertos de olvido y telarañas, o incluso fueron arrojados a la basura o utilizados en ritos demoníacos.
Hospitalitos de la Fe ha preparado una secuencia especial de temas de ayuda sobre Perturbaciones espirituales, que puedes seguir a través de nuestro canal en WhatsApp o mediante nuestra página web.
Por el momento, si tú o alguien cercano sufre una perturbación espiritual, no busques ayuda en lugares o personas de dudosa orientación fuera de la fe católica. En lugar de aliviar la angustia y el temor, podrías complicar aún más la situación y dificultar la solución.
Para compartir:
1.- ¿Cuál es la importancia de buscar ayuda espiritual católica frente a las perturbaciones, y cómo esto puede afectar a la persona y su entorno?
2.- ¿Cómo ayuda la práctica de la fe cuando se tienen perturbaciones espirituales?
Elaborado por:
Pbro. Héctor Pernía, mfc
