
Apologética en la Liturgia de la Palabra
Lunes, XXVI Semana del T. Ordinario
Lecturas del día: Job 1, 6–22; Sal 16, 1–3; Lc 9, 46–50.
Comentario:
El santo evangelio nos trae un caso relacionado con frecuentes errores de muchos católicos que aseguran que en Lc 9, 49- 50 Jesús está validando todo cuanto hacen, creen y enseñan las denominaciones separadas de la Iglesia Católica que «hacen todo» “en el nombre de Jesús”. Los justifican con expresiones como: ”Ellos predican y enseñan sobre Cristo ¿Qué tiene de malo si hablan de Dios?”. Acomodan a su errada manera de pensar este texto del Evangelio:
“Tomando Juan la palabra, dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y tratamos de impedírselo, porque no viene con nosotros.» Pero Jesús le dijo: «No se lo impidáis, pues el que no está contra vosotros está por vosotros» (Lc 9, 49-50).
Este pasaje lo toman muy a la ligera, y dan por hecho que todo el que invoque el nombre de Jesús viene de parte de Él. Son imprudentes. No ven que así irrespetan y desprecian a Cristo, y se hacen cómplices de las divisiones. Hay ministros católicos que, lamentablemente se prestan a ello, y son muros fríos ante católicos que se les acercan pidiendo organizar y promover talleres bíblicos con los feligreses para evitar que más católicos se vayan a las sectas, y con lo que les salen es con regaños y alabando a los grupos protestantes. ¿Acaso olvidan esta advertencia de Cristo?:
«No todo el que me diga: «Señor, Señor», entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán aquel Día: «Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?» Y entonces les declararé: «¡Jamás os conocí; apartaos de mí, agentes de iniquidad!» (Mt 7, 21-23).
Y antes de eso dijo: “Por sus frutos los reconoceréis” (Mt 7, 20). ¿Eso qué significa?
Para distinguir quiénes de los que invocan a Cristo vienen de Dios, y quiénes pertenecen a una secta, tomemos esta señal:
“Todo el que se excede y no permanece en la doctrina de Cristo, no posee a Dios. El que permanece en la doctrina, ese sí posee al Padre y al Hijo. Si alguno va a vosotros y no os lleva esta doctrina, no lo recibáis en casa ni lo saludéis, pues el que lo saluda se hace solidario de sus malas obras” (2Jn 1, 9-11).
Por lo tanto, ni nos engañemos nosotros, ni mintamos a otros diciendo que son iguales todos los que digan que vienen de parte de Cristo.
Para compartir:
1.- ¿Qué debe tomarse en cuenta para reconocer que alguien actúa en nombre de Cristo y que no pertenece a una secta?
2.- ¿Qué daños se producen en las personas cuando se les hace creer que todos los que hablan en nombre de Cristo hay que recibirlos y escucharles?
Elaborado por:
Pbro. Héctor Pernía, mfc

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