Apologética en la Liturgia de la Palabra
Miércoles, XXVIII Semana del Tiempo Ordinario. Ciclo B.
Lecturas del día: Rm 2, 1–11; Sal 61, 2-3.6-7.9; Lc 11, 42–46
Comentario:
Ten presente estas enseñanzas para defender la fe ante las Sectas:
Dicen que las obras no sirven de nada para salvarse; que sólo basta la fe
Lee Rm 2, 6: ”El pagará a cada uno de acuerdo con sus obras.” Diles que no se confíen de andar cantando y gritando: -¡Señor, Señor, Aleluya, Aleluya!. Puede servir mucho mirar también St 2, 18: «¿Tú tienes fe? Pues yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin obras y yo te mostraré por las obras mi fe».
Vendrán con doctrinas contrarias a la Verdad:
No cambies la fe por comida, empleo, consuelo, afecto, dádivas. Cuando te presentes ante Dios deberás dar cuenta de tu fidelidad a Cristo en la Verdad, pues así está escrito en Rm 2, 5-8: “…cuando Dios se presente como justo Juez (…) habrá sentencia de reprobación para quienes no han seguido la verdad, sino más bien la injusticia”.
¿Te rechazan y censuran por ser católico(a)?
Este mensaje sea tu consuelo y tu fortaleza:
”amigo mío, si eres capaz de juzgar, ya no tienes disculpa. Te condenas a ti mismo cuando juzgas a los demás, pues tú haces lo que estás condenando. Nos parece bien que Dios condene a los que hacen tales cosas, pero tú, que haces lo mismo, ¿piensas que escaparás del juicio de Dios porque tanto tú como él condenan a los demás?” (Rm 2, 1-3).
¿Te obligan a pagar el diezmo? (1)
Suelen manipular Lc 11, 42, o su paralelo en Mt 23, 23-24: “¡Pobres de ustedes, fariseos! Ustedes dan para el Templo la décima parte de todo, sin olvidar la menta, la ruda y las otras hierbas, pero descuidan la justicia y el amor a Dios. Esto es lo que tienen que practicar, sin dejar de hacer lo otro.” Se agarran de esas palabras: “Sin dejar de pagar el diezmo”.
Aseguran que Jesucristo sí enseñó a pedir el diezmo a los cristianos, y con ese cuento doblegan a cuanto prosélito atrapan. ¿Qué decimos a ello? Jesucristo en este pasaje no está estableciendo para sus discípulos el diezmo. Él está denunciando a los fariseos por su hipocresía dejándoles en claro que era más importante la justicia y la misericordia que el diezmo. Un detalle muy importante: noten bien lo que Él les dijo: “esto ‘ERA’ necesario hacer…” No dijo “esto es” sino “esto ERA”, porque Él sabía que éste y otros preceptos, como después se describe en la carta a los Hebreos, serían ABOLIDOS; pero la justicia, la misericordia y la fe permanecerían para siempre.
Para compartir:
1.- En pocas palabras, ¿cómo resumirías tu aprendizaje en cada uno de los temas apologéticos desarrollados en esta publicación?
2.- ¿Cuál de las medicinas presentadas te llamó más la atención, y por qué?
Elaborado por:
Pbro. Héctor Pernía, mfc
Fuente:
(1) PERNÍA, Héctor; Guía Bíblica de Hospitalitos de la Fe, n. 342.

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