Apologética en la Liturgia de la Palabra
XXXIII Domingo del T. Ordinario
Lecturas del día: Prov 31, 10-13. 19-20. 30-31; Sal 127, 1–5; 1Tes 5, 1–6; Mt 25, 14-15. 19-21.
Comentario:
Con la ayuda de san Hilario podemos hacer una lectura de los talentos de los que habla hoy el santo evangelio, iluminando tres tipos de respuesta hacia Cristo de quienes reciben su Palabra y que ayuda a reconocer los verdaderos discípulos de Cristo:
Los que recibieron cinco talentos y lograron multiplicarlos por otros cinco:
“es el pueblo creyente que vino de la ley, partiendo de la cual duplicó su mérito, cumpliendo la obra de la fe evangélica” (1). Son aquellos que, conscientes de ser los herederos legítimos del pueblo de la Ley, el Templo y la institución sacerdotal antigua de los judíos, no se aferran a ella, sino que dan un paso adelante dejando atrás la antigua Alianza para acoger la Nueva abriendo sus corazones a Cristo para reconocerlo como su Mesías y Señor proclamando “AMÉN” y “HÁGASE EN MÍ SEGÚN TU PALABRA” a la buena nueva del Evangelio con todos los medios y disposiciones que Cristo estableció para perpetuar por los siglos su obra de salvación: la Iglesia que fundó, las autoridades que puso al frente para su gobierno y pastoreo, y los medios para que sus miembros recibieran los medios y frutos de la Redención: los Sacramentos.
Estas señales nos llevan a reconocer, en estos siervos, de manera inexorable, a la Iglesia Católica; y, aquellos que pusieron a trabajar esos cinco talentos hasta lograr otros cinco, representan a los Santos, ya que ellos lograron, a plenitud, los frutos de poner a producir en sus vidas los recursos salvíficos que Cristo dejó para nuestra salvación en su única Iglesia.
Los que recibieron dos talentos y lograron multiplicarlos por otros dos:
Según san Hilario, ellos representan a los gentiles que acogen el evangelio. A ellos se les dio dos talentos y no cinco, en cuanto que la gracia de la salvación la alcanzaron sin haber tenido la plenitud de los medios de la Ley dados por Dios a los judíos para preparar la venida del Mesías: “es el pueblo gentil justificado por la fe y por la confesión del Hijo y del Padre; esto es, por la confesión de nuestro Señor Jesucristo, Dios y hombre de espíritu y carne. Estos son, pues, los dos talentos que le fueron confiados. Pero como el pueblo judío había conocido todos los misterios que se contienen en los cinco talentos, esto es, en la Ley y lo duplicó por la fe en el Evangelio, así el pueblo de los gentiles mereció la comprensión y las obras por el aumento de los dos talentos.” (2)
Los que recibieron un talento y lo devolvieron tal cual a su señor sin ponerlo a producir:
Dice san Hilario:
“es el pueblo que persiste en la ley judía, que por envidia y por no querer salvar a las naciones, escondió en tierra el talento recibido; ocultar el talento en la tierra es ocultar bajo la envidia de la pasión corporal la gloria de la nueva predicación.” (3)
¿Quieres verlos hoy? Son aquellos que se creen representantes únicos de Dios en la tierra, y tal cual, como la mayoría de los judíos, rechazan al Mesías imponiendo sobre los cristianos leyes que sólo eran vigentes antes de su Venida: el sábado, el diezmo, la prohibición de alimentos, entre otros. Son éstos, los que representan a las Sectas protestantes.
Para compartir:
1.- ¿A quiénes representan cada uno de los tres siervos que recibieron talentos?
2.- ¿En cuál de ellos te ves reflejado(a)?
Elaborado por:
Pbro. Héctor Pernía, mfc
Fuente:
1] Documento en línea: San HILARIO, in Matthaeum, 27; Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por versículos. https://www.deiverbum.org/mt-25_14-30/
2) Ibid.
3) Ibid.
