
Según el Diccionario de la Real Academia Española, la gula es «el exceso en la comida o bebida, y apetito desordenado de comer y beber».
Descripción general:
Este tema es citado por el Padre Héctor Pernía, destacando a Jean Claude Larchet y su libro Terapéutica de las Enfermedades Espirituales, resalta la definición que se hace sobre la gula. Indicando que:
Se le da el nombre de Gastrimargía; definiéndola como la «búsqueda del placer mediante la comida. También podemos definirla negativamente, en relación con la virtud a la que se opone, como la falta de temperancia de la boca y del vientre». (1)
«Esta pasión toma dos formas principales. Puede afectar la calidad de los alimentos, y entonces consiste en la búsqueda de manjares exquisitos, refinados y selectos, y en el deseo de que los alimentos sean preparados con suma destreza. O puede afectar principalmente a su cantidad, y entonces consiste en la apetencia de comer mucho […] El deseo sobrepasa la necesidad, y muchas veces de manera exagerada, como se observa en el caso de la bulimia». (Ibid.).
Advertencia desde la Fe Católica
Desde la perspectiva de la Fe católica, es esencial recordar que nuestra relación con la comida debe estar en sintonía con los valores del amor propio y el respeto hacia el don de la vida que Dios nos ha otorgado. La Sagrada Escritura nos enseña que nuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo (cf. 1Co 6, 19-20), lo que implica que debemos cuidarlos y tratarlos con dignidad. (2)
Permitirse caer en la adicción a la comida puede llevar a la indulgencia descontrolada, causando no solo perjuicios físicos como la obesidad o enfermedades, sino también espirituales, ya que la adicción a la comida suele ir siempre acompañada de otras adicciones o esclavitudes que dificultan la entrega a Dios y la vida en Gracia. Esta falta de control puede alejarnos de la verdadera satisfacción que solo se encuentra en una relación sana y equilibrada con Dios, y puede convertirse en un obstáculo para nuestra vida espiritual y comunitaria. (Ibid.)
La gula puede transformarse en un ídolo que suprime nuestra libertad y nos aleja del amor verdadero, endureciendo los corazones y creando divisiones. Por ello, te invitamos a que reflexiones sobre esto y busques la ayuda divina para cultivar la moderación en tu vida, apoyándote en la oración y el acompañamiento de la comunidad, que pueden ofrecerte el soporte necesario para enfrentar este desafío.
Para compartir:
1.- ¿Cuáles son las señales o síntomas que nos indican que nuestra relación con la comida podría estar volviéndose perjudicial o adictiva? ¿Cómo podemos identificarlos en nosotros mismos y en los demás?
2.- Desde la perspectiva de la Fe católica, ¿qué importancia tiene el autocontrol y la moderación en nuestra alimentación? ¿Cómo puede esto influir en nuestra relación con Dios y con los demás?
Elaborada por:
P. Héctor Pernía, mfc
Fuentes bibliográficas:
(1) Pernía, H. (2024). “Guía de auxilio espiritual”. Rubio, Edo. Táchira, Venezuela.; pág 601-602.
(2) Felipe IA. (2024). “Advertencia desde la fe católica sobre los peligros de la adicción a la comida” [Mensaje en WhatsApp]. Hospitalitos de la Fe.