
Apologética en la Liturgia de la Palabra
Domingo, XIX Semana del Tiempo Ordinario
Lecturas del día: 1Re 19, 9–13; Sal 84, 9–14; Rm 9, 1–5; Mt 14, 22–33.
Comentario:
En las lecturas bíblicas de este domingo se presenta un desafío para quienes asisten a grupos no católicos que dicen ser cristianos, pero sus doctrinas y normas los sitúan más en el Antiguo Testamento que en el Nuevo. Se tienden más al lado de los judíos, ya que se someten a normas y leyes que ni Cristo ni los Apóstoles mandaron a cumplir a los primeros cristianos, y que ellos hoy establecen como necesarias para salvarse: el guardar el sábado, el diezmo obligatorio, el no comer sangre o animales estrangulados, entre otras.
El texto de la carta a los Romanos, para comprenderlo con claridad, debe leerse en el contexto de los capítulos 9 al 12. Allí veremos a Pablo confrontando a los cristianos de Roma porque no se deciden del todo por Cristo, y persisten en mirar hacia atrás, hacia Moisés y legislación la judaica. Naturalmente, ellos no conocían bien a Cristo todavía. Recordemos que, para los romanos, su dios supremo era el emperador romano, y para ser cristianos debían de renunciar a aquella idolatría y aceptar al verdadero y único Dios, a Jesucristo, a quien presenta diciendo: «Es el Dios bendito eternamente” (Rm 9, 5).
La mayoría de los grupos protestantes, diciendo ser cristianos, no terminan de entregarse a Cristo y comenzar de modo definitivo una nueva vida en Él. Viven caminando hacia adelante, nada más tomando de Cristo el llamarse «cristianos» y manipulando la Biblia, pero siempre con la cabeza volteada hacia atrás, pidiéndole a Moisés las leyes para salvarse.
“¿Qué ocurre con Israel, si todo depende de Jesucristo y no ya de la ley? Puesto que Cristo es «el final de la ley» *(cf. Rm 10,4).* Israel, sin embargo, no se ha convertido.” (1)
Hoy sería algo así:
¿Qué ocurre, Adventista?…
¿Por qué te atrincheras en la antigua Alianza? ¡El Cristiano nace en Cristo, no en Moisés! Es Cristo su ley, y dice Amén en su corazón a la Iglesia que Cristo fundó para perfeccionar el Decálogo, gobernar el reino de los cielos (cf. Mt 16, 19) y administrar los medios santos de la Salvación: los Sacramentos?
¿Qué ocurre, Testigo de Jehová?
¡Vives negando que Cristo es Dios! ¿No sabes que eso mismo hicieron los judíos y por esa causa lo condenaron a muerte? (cf. Jn 5, 18). “Vino el Mesías, el cual es Dios sobre todas las cosas, alabado por siempre….” (2) “A los suyos vino, y los suyos no le recibieron.” (Jn 1, 11) «Dios bendito eternamente. Amén»: esta doxología se dirige a Cristo y es una afirmación explícita de su divinidad. (Ver: Tit 2, 13).(3)
Para compartir:
1.- ¿Son realmente cristianas las denominaciones que se mantienen atadas a los mandatos de la antigua Alianza y que ignoran las ordenanzas y Sacramentos que Cristo estableció?
2.- ¿Qué semejanza tienen con los judíos las denominaciones que niegan la divinidad de Jesucristo?
Elaborado por:
Pbro. Héctor Pernía, mfc
Fuente:
1] El Nuevo Testamento y su mensaje. Comentarios a Rm 9, 5; e–Sword the Sword of the LORD with an electronic edge
2] Dios habla hoy – Peninsular con deuterocanónicos – notas. Ídem.
3] Notas de El Libro del Pueblo de Dios. Idem

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