
El falso pastor es semejante a un estafador, al cual la víctima difícilmente reconoce en el acto, sino después que ya ha sido engañada y robada. Es hábil para aparentar rectitud, servicialidad, altruismo, responsabilidad e integridad. En tu camino a Cristo, el falso pastor está allí para ofrecerte atención espiritual justo donde están tus necesidades puntuales. Sólo después que lo examines detenidamente descubrirás que, lo de pastor, no es más que camuflaje para ocultar lo que verdaderamente hace: convertir la fe y la Palabra de Dios en mercancía o negocio para sacarle dinero y bienes a la gente, presentándose como lo que no es: ministro de Cristo.
Al buscar a Cristo mira bien donde pones la mirada y cada pisada. Las distracciones y el arrastre de las emociones y apariencias te pueden conducir ciegamente hacia una de esas ‘hueco-iglesias’ que proliferan cerca de donde vives donde los falsos pastores tienen cautivas las almas, raptadas mediante la manipulación de sus necesidades, el gobierno de sus mentes, de su tiempo y de sus recursos.
Quitarle el disfraz a los depredadores de almas que se hacen pasar por pastores, profetas e incluso apóstoles sin serlo es un deber de todo cristiano (cf. Ap 2, 2) porque tú mismo o cualquiera de tu familia puede ser afectado por uno de ellos.
Si no son realmente pastores de Cristo sino estafadores, ¿hacemos algún bien llamando pastor a quien no es más que un hábil estafador? ¿Será eso, acaso, ecumenismo? Solemos ser muy comedidos y suavizantes ante situaciones en las que Jesucristo fue más auténtico y valiente, cuando los llamó bandidos y ladrones, tal como puede leerse en Jn 10, 1 donde abiertamente los llama ladrones y salteadores: «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que escala por otro lado, ése es un ladrón y un salteador”.
Para compartir:
1.- Mencione las características que identifican a un verdadero ministro de Cristo en contraste con un falso pastor
2.- A la luz de los pasajes de 2 Corintios, ¿qué pasos pueden tomar los cristianos para protegerse de las enseñanzas que no están en línea con el Evangelio auténtico?
Elaborada por:
Padre Héctor Pernía, mfc