
El uso del nombre «Jehová» en la Biblia ha suscitado un intenso debate dentro de la comunidad cristiana. Aunque este término puede parecer inofensivo a simple vista, es importante abordar su uso con seriedad y reverencia, dado que su existencia se basa en una interpretación incorrecta del nombre sagrado de Dios. La enseñanza católica enfatiza que el nombre verdadero de Dios debe ser conocido y utilizado con la debida reverencia.
Es innegable que muchas ediciones bíblicas, como la versión Reina Valera, incluyen el nombre «Jehová». Sin embargo, las traducciones que emplean este término no siempre han pasado por el adecuado examen y aprobación eclesiástica, lo cual es fundamental para mantener la integridad del texto sagrado, como lo señala el Catecismo de la Iglesia Católica: «La interpretación de la Escritura debe hacerse dentro de la tradición viva de la Iglesia» (cf. CIC 113).
¿Por qué mantener en la Biblia algo que no ayuda a la unidad de los Cristianos?
El verdadero nombre de Dios, “YHWH” (Yahvé), revela su esencia y naturaleza eterna. En Éxodo 3, 13-14, Dios se presenta a Moisés diciendo: “Yo soy el que soy”. En este contexto, es claro que la identidad de Dios no debe ser alterada ni desvirtuada a través de traducciones, y en este sentido, el uso del término «Jehová» podría llevar a malentendidos, enfrentamientos, pugnas respecto a la verdadera naturaleza de Dios. Entonces, si dicho nombre no es el de Dios, ¿por qué razón tenerlo en algo tan sagrado y digno de respeto como la Biblia, siendo que sirve más para dividir y sembrar discordia, que para unir a los hijos de Dios?
La advertencia de Ap 22, 18-19 sobre la alteración de la Palabra de Dios es relevante aquí: «Si alguno se atreve a añadir algo, Dios echará sobre él todas las plagas descritas en este libro». Esta advertencia resalta la importancia de preservar la santidad y la verdad del nombre de Dios en la Escritura.
Para compartir en grupo:
1.- ¿Por qué es necesario depurar las traducciones bíblicas que introducen el nombre de Jehová para atribuirlo a Dios?
2.- ¿Cómo afecta el uso incorrecto del nombre de Dios a nuestra comprensión y relación con Su naturaleza?
Elaborada por:
P. Héctor Pernía, mfc