¿Qué enseña la Iglesia sobre la Soberbia?
Te presento una recopilación de pensamientos de Padres y Doctores de la Iglesia que son de gran utilidad para reflexionar y lograr superar ese difícil enemigo del hombre: la soberbia.
a. San Agustín:
«Es la soberbia la raíz de todos los males, ya que, por ella, la envidia y la avaricia brotan en el corazón del hombre, llevándolo a descuidar las virtudes de la humildad y la caridad. Cuando creemos que somos más de lo que somos, estamos en el camino de la destrucción, alejándonos de la gracia divina». (1)
b. Santo Tomás de Aquino:
«La soberbia es un deseo de excelencia desmedida. Y es también San Agustín quien escribe en el libro XIX de De Civitate Dei: «La soberbia imita a Dios desordenadamente, puesto que odia ser igual que los demás y trata de imponer su dominio en vez del de Dios»». (2)
c. San Juan Crisóstomo:
«La soberbia es un pecado abominable ante Dios. Quien se deja llevar por esta actitud no solo ignora su propia fragilidad, sino que desprecia la bondad del Creador, creyendo que puede enfrentar todo sin la necesidad de Su ayuda. La verdadera grandeza está en reconocer nuestras debilidades y acudir a Dios en humildad». (3)
d. San Bernardo de Claraval:
«La soberbia se alimenta del orgullo que insiste en ignorar nuestras limitaciones como seres creados. El alma soberbia se aleja de Dios al exaltar su propia importancia a costa de la verdad. Solo en la humildad encontramos la verdadera paz y la relación sincera con el Creador». (4)
e. San Francisco de Sales:
«La verdadera humildad no consiste tanto en conocer nuestra miseria como en amarla y deleitarnos en ella por amor de Dios. La soberbia, en cambio, nos hace siempre mirar hacia arriba para compararnos con los que son mayores que nosotros, y de ahí nace el desprecio a los inferiores y la envidia a los superiores». (5)
Para compartir:
1.- ¿Cómo influye la soberbia en nuestra relación con Dios y con los demás según los autores mencionados?
2.- ¿Cuál es la relación entre la soberbia y otros pecados como la envidia y la avaricia, y cómo podemos combatir estas actitudes en nuestras vidas?
Elaborado por:
P. Héctor Pernía, mfc
Fuentes:
(1) Agustín de Hipona. (1999). Las confesiones. Editorial Cátedra. p. 214.
(2) Santo Tomás de Aquino. Suma Teológica. II-II, q. 162, a. 1.
(3) Crisóstomo, J. (1990). Homilías sobre la Epístola a los Efesios. Ediciones Paulinas. p. 48.
(4) Bernardo de Claraval. (1995). Las cartas. Ediciones Encuentro. p. 219.
(5) Francisco de Sales. (1954). Introducción a la Vida Devota (Parte III, Cap. 5). Biblioteca de Autores Cristianos. p. 156. (Original publicado c. 1609).
