No todo el que diga “Señor”, “Señor”,se salvará.

  • Liturgia<📖> Apologética
    De la Liturgia de la Palabra.
    1ra Sem. T. de Adviento.
    Fecha: 06 Diciembre de 2018

    Comentario: Crece y se expande hoy la equivocación en muchos grupos y personas de creerse seguros de estar con Cristo y de estar ya salvados en base a consignas, prendas de vestir y declaraciones, o por el mero hecho de estar en determinada denominación; e, incluso, por ser católicos, por no faltar a misa los domingos, o por rezar todos los días el Rosario; mientras, llevamos una vida de pecado paralela en algún vicio, en codicias, rencillas, murmuración, engaños, fornicación, robos, entre otros.

    Las lecturas de hoy nos previenen a ser prudentes: «No todo el que me diga: “Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial.» (Mt 7, 21). Evitemos levantar la fe sobre arena, y asegurémonos de hacerlo sobre la Roca: ser obedientes al Señor: ”Confiad en el Señor por siempre jamás, porque en el Señor tenéis una Roca eterna” (Is 26, 4)

    Una señora decía: «Cristo vive en mí», «la vida para mí es Cristo». Y un sacerdote le preguntó si ella practicaba lo que Jesús ordenó en Jn 20, 21-23. Si ella iba a los ministros de Cristo, los sacerdotes, a confesar sus pecados para que se los absolvieran, contestó que no; que ella se confesaba sola, directamente con Cristo, sin necesidad de sacerdote alguno. El sacerdote le pidió que le mostrara en la Biblia dónde fue que Jesucristo le dijo que se confesara así, y ella quedó muda. Allí se dio cuenta que decía siempre ‘Señor, Señor’; pero actuaba de modo contrario a su voluntad.

    También le preguntó si ella cumplía lo que Cristo pide en Mt 26, 26-28: comer su cuerpo y beber su sangre. Le contestó que en su congregación hacían la “cena del Señor”. Y el sacerdote replicó: «Pero, ¿comen el cuerpo y la sangre de Cristo?, o ¿comen algo simbólico, representativo?» Ella le dijo: «el pastor nos dice que ese pan significa o simboliza a Jesucristo». Le replicó el sacerdote: «Pero, muéstrame, por favor, en la Biblia dónde anunció Jesucristo que el pan que él repartió en la Última Cena simbolizaba, significaba o representaba su cuerpo y su sangre». Y le pidió leer Mt 26, 26-28. Ella leyó: «Tomen y coman esto es mi cuerpo… Tomen y beban esta es mi sangre». El padre le preguntó: ¿Qué dijo Cristo del pan, que simboliza, representa o significa su cuerpo?, ¿O dijo que es su cuerpo?. Ella respondió: Dijo que es su cuerpo. [Sacerdote] ¿Y del vino, dijo que simbolizaba, significaba o representaba su sangre? ¿o dijo que es su sangre de la alianza?. Ella respondió que lo segundo, que Cristo les dio de tomar su propia sangre.

    Al final el padre le hizo reflexionar: ¿Se da cuenta señora? Tu fe ha estado apoyada en la arena de los inventos de uno que dice ser pastor y no sobre la roca de la Palabra de Cristo. ¿De qué sirve decirle a Cristo siempre “Señor, Señor,” si luego desobedecemos su voluntad?

    Preguntas para compartir:

    1.- ¿Construir la fe sobre la roca es sólo una fórmula doctrinal? ¿De qué manera se ha de vivir y practicar esa enseñanza de la fe?

    2.- ¿De qué manera se finge estar cumpliendo con la voluntad de Cristo mientras se vive en rebelión hacia él?

    Elaborada por:
    Pbro. Héctor Pernía, mfc

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