El diezmo.

  • Liturgia<📖> Apologética
    De la liturgia de la Palabra
    XVIII Sem. T. Ordinario
    Fecha: 10 de agosto de 2018
    Comentario:
    Cristo libero al hombre de la fría y obsoleta ley del diezmo, perteneciente a la Antigua Alianza, y nos dejó en su lugar el mandato de la justicia y la misericordia para con los más necesitados y oprimidos. En vez del diezmo nos pide la generosidad y entrega total, mediante san Pablo nos dice que cada uno dé según lo decida en su corazón, con generosidad, con alegría y sin tacañería. Jesús nos pone como modelo el grano de trigo, y como tarea, morir a nosotros mismos, dándonos a los demás, para producir más frutos. Ese morir es un morir a la ambición, a la codicia, a la idolatría del dinero y del poder. Es en cierto modo una denuncia a quienes se aprovechan de imponer el diezmo para lucrarse y hacer de la fe un negocio.
    La nueva ley, de ser como granos de trigo, trajo a la ley del diezmo, liberación y plenitud. Mientras la ley del diezmo puede hacer caer en el vicio y el pecado de oprimir a los más pobres para enriquecer a los que manipulan la ley imponiéndola como impuesto, la nueva ley, de ser como el grano de trigo, hace que todos por igual sean liberados del egoísmo y santificados por la generosidad y la donación total de sí mismos y de cuanto poseen
    📝 Preguntas para compartir:
    1. ¿Qué elementos de perfección y plenitud encuentras en la progresión de la ley del diezmo al mandato de la renuncia y donación total de sí mismos a Dios?
    2. ¿Qué actitudes acompañan la puesta en práctica de hacer de la propia vida un grano de trigo que muere y da fruto?
    ✒ Elaborada por:
    Pbro. Héctor Pernía, mfc

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