Pbro. Héctor Pernía, mfc
Introducción y diagnóstico pastoral
Hospitalitos de la Fe nace como una obra del Espíritu Santo para cooperar en la renovación pastoral de las diócesis mediante el Proyecto Vuelve a Casa. La razón de ser de esta iniciativa radica en la formación y edificación profunda de la Iglesia desde sus cimientos visibles más fundamentales: la iglesia doméstica y las pequeñas comunidades cristianas. En las últimas décadas, a partir de la eclesiología del Concilio Vaticano II y la vivencia de la sinodalidad promovida por el Magisterio pontificio, las diócesis han realizado valiosos planes pastorales para constituir parroquias como «comunidad de comunidades». No obstante, se evidencia una falla eclesiológica y estructural sostenida: una desconexión entre la catequesis inicial y las pequeñas comunidades cristianas. Mientras miles de niños y adolescentes pasan por las parroquias para recibir los sacramentos, un porcentaje alarmante no se integra a las pequeñas comunidades, provocando el envejecimiento acelerado de estas últimas y una caída porcentual continua de la membresía católica en América Latina, la cual contrasta con la proliferación de sectas, la secularización, la ideología de género y la penetración del postcristianismo.
El error eclesiológico de fondo ha sido pretender edificar la Iglesia comenzando directamente por las pequeñas comunidades cristianas, asumiendo erróneamente que ellas constituían la base primaria. Como lo atestigua la praxis apostólica de San Pablo y la propia pedagogía de la Encarnación —donde Jesucristo constituyó primero la célula viva de la Sagrada Familia de Nazaret antes de edificar el cuerpo de la Iglesia universal—, la base artesanal e insustituible es la familia. Pretender construir comunidades sin consolidar primero las iglesias domésticas equivale a edificar sobre arena. La transmisión de la fe requiere del vaso comunicante natural e intergeneracional entre padres e hijos. Por ello, Hospitalitos de la Fe propone retornar al orden génico del Evangelio: formar la célula para dar vida al cuerpo, articulando la formación catequética, la fe vivida en el hogar y la posterior proyección hacia la pequeña comunidad cristiana.
Carisma, Misión y metodogía pastoral
El carisma de Hospitalitos de la Fe en el corazón de la Iglesia evoca la misión de la caridad universal de Santa Teresita del Niño Jesús y se despliega en una doble dimensión fundacional: sanar la Iglesia herida y conocer y dar a conocer a Jesucristo. En primer lugar, respondiendo al llamado del Papa Francisco de ser un «hospital de campaña», la obra busca restaurar las estructuras eclesiales cuyas bases y columnas han sido erosionadas por la mundanidad, el materialismo y la falta de testimonio. Se busca liberar a los agentes pastorales y sacerdotes del desgaste estructural, ofreciendo un soporte de sanación y reestructuración desde la base misma. En segundo lugar, proclama que la raíz de todos los males eclesiales y cismas es que Cristo no es suficientemente conocido ni amado. Conocer a Jesucristo constituye la más sublime de todas las ciencias (cf. Flp 3,8), y la Iglesia encuentra en la formación apologética y doctrinal la plenitud de la Verdad revelada.
La ruta pedagógica del carisma encuentra su manifestación en la revelación histórica de la Virgen de Coromoto el 8 de septiembre de 1652, cuando se apareció en el seno de la familia del cacique Coromoto. La Santísima Virgen no convocó a una estructura compleja, sino que irrumpió en el hogar para ofrecer a Jesús en sus brazos. Siguiendo este modelo coromotano y el mandato eclesiológico de Mateo 18,19-20 («donde dos o tres se reúnen en mi nombre…»), el Proyecto Vuelve a Casa impulsa la oración, el perdón y la lectura de la Palabra de Dios cada noche en los hogares, transformando los corazones más difíciles mediante la ternura y la perseverancia. Metodológicamente, el proyecto se articula en tres etapas y dos manuales prácticos:
- Primera etapa (Manual 1): Misión Coromotana (Iglesia doméstica).
- Segunda etapa (Manual 1): Misión Legión San José (Consolidación del hogar).
- Tercera etapa (Manual 2): Creación y multiplicación de las Pequeñas Comunidades Cristianas como fruto natural de familias evangelizadas.
Naturaleza jurídico-eclesiástica y protección futura
Para garantizar la estabilidad, la fidelidad doctrinal y la continuidad ininterrumpida de este servicio a la Iglesia universal, Hospitalitos de la Fe se proyecta institucionalmente – a largo plazo – bajo la forma jurídica de una Sociedad de Vida Apostólica de derecho diocesano con miras al derecho pontificio, integrada por sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos consagrados mediante votos o promesas temporales. En la actualidad, se está en proceso para la solicitud de aprobación eclesiástica como Asociación Pública de Fieles.
Estas estructuras canónicas responden a la necesidad de salvaguardar el patrimonio espiritual y los bienes materiales bajo el voto de pobreza, garantizando que todos los recursos humanos y técnicos queden bajo la custodia y autoridad de la Iglesia diocesana y del colegio episcopal, evitando que dependan de voluntades individuales.
La Sede Física de la Congregación se concibe como un centro operativo eclesial multidisciplinario que integra:
- Centro de Asistencia Técnica y Curia Pastoral: Oficina de enlace para la implementación de planes pastorales en las diócesis.
- Centro de Formación y Apologética Integral: Espacio académico para la capacitación de laicos y clérigos a través de diplomados y canales masivos de mensajería (WhatsApp y otras plataformas).
- Área de Producción Medial y Digital: Estudio para radio, televisión, redacción de manuales e impresos, y mantenimiento de la plataforma digital y capilla virtual.
- Casa de Clausura y Vida Comunitaria: Espacio de recogimiento, fraternidad, estudio, oración y cuidado integral para los miembros profesos y sacerdotes ancianos.
Finalmente, la estrategia de pastoral vocacional se deriva de forma orgánica de la misma labor misionera: al sanar y santificar las iglesias domésticas a través del Proyecto Vuelve a Casa, las vocaciones sacerdotales y a la vida consagrada brotarán de manera abundante y natural desde el seno de las familias renovadas, proveyendo a la Iglesia de evangelizadores formados para servir en las distintas diócesis y culturas donde sean requeridos.
