¿Qué dice el Antiguo Testamento sobre las calumnias?
¿Estás siendo calumniado, o has calumniado a alguien? En cualquiera de los casos, la calumnia rompe la armonía y la paz, tanto por la persona que sufre la calumnia como para quien la emite, porque les ocasiona conflicto, división, daños en la reputación, consecuencias legales y espirituales, pérdida de credibilidad, impacto en la comunidad, entre muchas otras repercusiones.
Hospitalitos de la Fe te acompaña en este momento difícil, no para juzgarte sino para brindarte herramientas de reflexión que te ayuden a solucionar fructíferamente el momento por el que estás pasando.
En esta primera entrega encontrarás lo que te dice la Sagrada Escritura sobre la calumnia. En la siguiente edición trataremos lo que dice en el Nuevo Testamento. Luego, vendrán otras enseñanzas que tratarán algunos tópicos específicos sobre este tema.
Aquí tienes algunos textos bíblicos del Antiguo Testamento que abordan el tema de la calumnia y el hablar mal de otros:
Éx 23, 1: «No levantarás falsos rumores; no unirás tu mano con el impío para ser testigo falso».
Lv 19, 16:«No andarás chismeando entre tu pueblo; no atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor».
Sal 15, 1-3: «Señor ¿Quién puede hospedarse en tu tienda? ¿Quién, habitará en tu monte santo? El que anda sin tacha, y obra la justicia; que dice la verdad de corazón, y no calumnia con su lengua; que no daña a su hermano, ni hace agravio a su prójimo”.
Sal 101, 5: «Al que murmura en secreto de su prójimo, yo lo destruiré; al de ojos altivos y de corazón vanidoso, no lo sufriré».
Prov 6, 16-19: «Seis cosas detesta Yahvé y siete aborrece con toda el alma: ojos altaneros, lengua mentirosa, manos manchadas de sangre inocente, corazón que trama planes perversos, pies ligeros para correr hacia el mal, testigo falso que levanta calumnias, y el que siembra discordias entre hermanos«.
Prov 10, 18: «El que encubre el odio es de labios mentirosos; y el que propaga calumnias es un necio».
Prov 18, 8: «Las palabras del chismoso son como bocados suaves, y penetran hasta las entrañas».
Prov 20, 19: «El que anda en chismes descubre el secreto; no te metas, pues, con el que mucho abre sus labios».
Si 19, 15-16: «Interroga a tu amigo: que hay calumnia a menudo, no creas todo lo que se dice. A veces se resbala uno sin querer, y ¿quién no ha pecado con su lengua?”.
Dos importantes lecciones nos dejan estos pasajes bíblicos acerca de la calumnia: su gravedad y la necesidad de ser íntegros y justos en lo que decimos y hacemos; porque si a menudo sucede que por falta de información se dice lo que no es verdad, muy cierto es, que cuando se comete una calumnia, su resultado es impredecible para cualquiera de las partes, y para las personas más cercanas, como familiares y seres queridos.
Para compartir:
1.- ¿Qué versículos te llamaron más la atención en lo que dicen sobre las calumnias?
2.- ¿Cuál fue tu principal aprendizaje de la enseñanza de hoy?
Elaborado por:
Pbro. Héctor Pernía, mfc